América Latina duplicará su población adulta mayor para 2050 y enfrenta presión sobre sus sistemas de salud

América Latina y el Caribe atraviesan una transformación demográfica acelerada que representará un desafío para sus sistemas sanitarios en las próximas décadas. La proporción de personas mayores de 65 años casi se duplicará hacia el año 2050, cuando alcanzará el 18.1 % de la población, según el informe Panorama de la Salud: América Latina y el Caribe 2026, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM).
El documento advierte que el envejecimiento poblacional ocurrirá en un contexto donde la región ya enfrenta importantes retos en materia de atención médica. Actualmente, la mortalidad evitable en América Latina y el Caribe se mantiene elevada, con 297 muertes por cada 100,000 habitantes en 2023, frente a 162 en los países miembros de la OCDE.
La transformación también impactará la demanda de cuidados de largo plazo. El informe señala que la población de personas de 80 años o más aumentará del 1.8 % al 4.9 %, mientras que crecerá la necesidad de servicios especializados para atender enfermedades crónicas, dependencia y condiciones como la demencia.
Envejecimiento poblacional aumentará la demanda de cuidadores y servicios de salud
El informe de la OCDE señala que América Latina depende actualmente de unos 25 millones de cuidadores no remunerados, de los cuales aproximadamente el 60 % son mujeres, mientras que la cantidad de cuidadores remunerados continúa siendo considerablemente menor.
Ante el crecimiento de la población adulta mayor, la región necesitaría elevar esa cifra hasta 60.5 millones de cuidadores informales en 2050 para mantener una proporción similar de asistencia por persona mayor a la existente actualmente.
Entre los principales desafíos identificados están:
- Mayor demanda de atención de largo plazo debido al envejecimiento acelerado.
- Necesidad de ampliar y profesionalizar la fuerza laboral remunerada dedicada al cuidado.
- Mayor apoyo a los familiares cuidadores que actualmente asumen gran parte de esta responsabilidad.
- Incremento del gasto público destinado a salud por el aumento de enfermedades crónicas.
El estudio plantea que los sistemas sanitarios deberán adaptarse a una nueva realidad demográfica, donde habrá más personas mayores y una mayor prevalencia de enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
Diferencias en esperanza de vida y enfermedades representan retos para la región
La esperanza de vida en América Latina y el Caribe alcanzó un promedio de 74.6 años en 2024, un aumento de 2.4 años respecto a 2010. Sin embargo, continúa por debajo del promedio de la OCDE, que se sitúa en 81.3 años.
El informe refleja grandes diferencias entre países:
- Chile: 81.5 años de esperanza de vida.
- Costa Rica: 81.1 años.
- Haití: 65.1 años.
- Bolivia: 68.7 años.
En cuanto a la atención médica efectiva, medida por la mortalidad asociada a causas tratables, el promedio regional se ubica en 130 muertes por cada 100,000 habitantes.
Los países con mejores indicadores fueron:
- Chile: 62 muertes por cada 100,000 habitantes.
- Costa Rica: 77.
- Perú: 78.
- Panamá: 87.
- Ecuador: 91.
Mientras que países como Guyana, Belice y Jamaica registraron cifras más elevadas de mortalidad por causas tratables.
Enfermedades cardiovasculares y cáncer concentran la mayoría de muertes
Las enfermedades no transmisibles, especialmente las cardiovasculares y el cáncer, representan actualmente la mayor carga de mortalidad en América Latina y el Caribe.
Según el informe, estas enfermedades concentraron el 75.9 % de todas las defunciones en 2023, aunque la reducción de muertes asociadas a estas condiciones ha avanzado más lentamente que en los países de la OCDE.
La mortalidad por enfermedad cardiovascular disminuyó apenas un 4 % entre 2010 y 2023, mientras que en los países de la OCDE la reducción fue de 28.4 %. En el caso del cáncer, la disminución regional también fue de 4 %, frente al 18 % registrado en la OCDE.
El documento destaca además diferencias en la mortalidad prevenible. El promedio regional es de 167 muertes por cada 100,000 habitantes, con mejores resultados en:
- Colombia: 74.
- Uruguay: 80.
- Chile: 94.
- Argentina: 100.
Menor inversión sanitaria y falta de personal aumentan la presión sobre los sistemas
El gasto sanitario continúa siendo uno de los principales retos para América Latina y el Caribe. En 2024, el gasto corriente en salud por habitante en los países de la OCDE alcanzó los 6,097 dólares en paridad de poder adquisitivo, casi cuatro veces más que el promedio regional, situado en 1,518 dólares.
Además, los pagos directos realizados por los hogares representaron el 32 % del gasto total en salud en la región, frente al 20 % registrado en la OCDE, aumentando el riesgo financiero para las familias cuando enfrentan enfermedades o tratamientos costosos.
En materia de recursos humanos, América Latina cuenta con aproximadamente 2.4 médicos y 3.9 enfermeras o parteras por cada 1,000 habitantes, cifras inferiores a las registradas en la OCDE, donde el promedio es de 3.6 médicos y 10.3 enfermeras por cada 1,000 habitantes.
El informe concluye que el envejecimiento poblacional obligará a los países de la región a fortalecer sus sistemas de salud, aumentar la inversión y desarrollar nuevas estrategias de atención para responder a una población cada vez más longeva y con mayores necesidades médicas.











