


El magnate estadounidense Bill Gates, cofundador de Microsoft, consideró que gran parte de las empresas dedicadas a la inteligencia artificial (IA) no lograrán consolidarse y aseguró que esta tecnología transformará profundamente el mercado laboral en la próxima década.
En una entrevista concedida al medio australiano Financial Review, Gates afirmó que el crecimiento bursátil de las compañías vinculadas a la IA no necesariamente refleja los beneficios reales que esta tecnología aportará a las empresas y a los trabajadores.
“La mayoría de las empresas de IA fracasarán”, sostuvo Gates, en momentos en que mercados bursátiles como el Kospi de Seúl registran alzas impulsadas por el auge de esta industria.
El empresario señaló que solo algunas compañías terminarán consolidándose, entre ellas Microsoft, Google y Apple, mientras que otras empresas valoradas en miles de millones de dólares, incluidas varias de origen chino, enfrentarían un panorama incierto.
Gates sostuvo además que el impacto de la IA será mayor que el provocado por la llegada de los computadores o internet, debido a la cantidad de empleos afectados y la rapidez con la que ocurrirán los cambios.
“Dentro de diez años, creo que el mercado laboral podría ser muy diferente; no habrá desaparecido, pero será muy distinto”, afirmó.
El cofundador de Microsoft indicó que los robots todavía no están preparados para reemplazar la mayor parte del trabajo manual humano, aunque prevé importantes avances en los próximos cinco años, especialmente por el desarrollo tecnológico de China en el área de robótica.
A su juicio, subestimar el avance de la IA sería un error, ya que estas herramientas podrían alcanzar niveles de precisión capaces de transformar múltiples sectores.
“La IA no es como otras tecnologías. Asegurémonos de que la sociedad hable de ello y de qué tipo de impuestos o políticas deberían acompañar a este cambio”, expresó.
Gates también consideró que el avance de la IA obligará a revisar los sistemas fiscales y sugirió trasladar parte de la carga tributaria del trabajo hacia el capital, incluyendo posibles impuestos aplicados a robots o sistemas de inteligencia artificial.
El empresario añadió que actualmente asesora a varias personas vinculadas al sector tecnológico, aunque aclaró que no trabaja con Elon Musk.









