


Modificar el olor de la comida puede reducir el rechazo alimenticio en gatos domésticos, según un estudio reciente sobre comportamiento animal.
La investigación indica que el olfato juega un papel clave en el apetito felino. Cuando el aroma del alimento se mantiene igual durante varios ciclos, los gatos tienden a comer menos. Sin embargo, al introducir un olor diferente, el consumo aumenta de forma significativa.
El experimento, realizado con gatos domésticos, mostró que los animales duplicaban la cantidad de comida ingerida cuando se variaba el tipo de alimento o su aroma.

Incluso sin cambiar la comida directamente, la exposición a un olor distinto estimuló el apetito. Este hallazgo sugiere que el rechazo no siempre responde a exigencia, sino a una pérdida de interés por la repetición del olor.
Especialistas señalan que alternar sabores, combinar alimentos secos y húmedos o modificar el entorno del plato puede ayudar a mantener el interés del gato por su comida.
También advierten que el exceso de variedad puede provocar sobrealimentación, por lo que recomiendan controlar las porciones y vigilar el peso del animal.
Además, mantener limpio el recipiente es clave para evitar olores acumulados que generen rechazo. Si el gato continúa sin comer, se recomienda acudir al veterinario para descartar problemas de salud.









