


El béisbol consagró en Cooperstown a los expatrulleros centrales Carlos Beltrán y Andruw Jones, junto al intermedista Jeff Kent, durante una ceremonia que congregó a decenas de miembros del templo de los inmortales. La Clase 2026 refuerza el peso histórico del eje defensivo y el poder ofensivo en las Grandes Ligas.
Beltrán e inmortalizados como Jones rompieron una prolongada sequía de jardineros centrales elegidos por la prensa especializada, mientras que Kent accedió a través del Comité de la Era Contemporánea tras encabezar la lista histórica de cuadrangulares para un segunda base.
El boricua Beltrán completó su ciclo hacia la inmortalidad tras una carrera destacada con Novato del Año, apariciones estelares en postemporada y un título de Serie Mundial.
Por su parte, el curazaleño Jones trascendió desde su histórico debut en la Serie Mundial de 1996 a los 19 años hasta erigirse en un baluarte defensivo de los Bravos de Atlanta, superando un bajo porcentaje inicial de votación hasta su elección final.
Kent alcanzó la distinción tras un camino progresivo que se consolidó a partir de su traspaso a San Francisco, franquicia con la que obtuvo el Jugador Más Valioso del año 2000. Los tres exjugadores lucirán en sus respectivas placas los distintivos de los Mets de Nueva York, los Bravos de Atlanta y los Gigantes de San Francisco.








