


Durante el 2025, el consumo de alimentos en la República Dominicana volvió a situarse por encima de la producción agropecuaria, reflejando una brecha que debió ser cubierta mediante importaciones.
De acuerdo con datos oficiales, la producción nacional alcanzó los 346.7 millones de quintales, lo que representa un crecimiento de 5.6 % en comparación con los 328.2 millones registrados en 2024. No obstante, esta expansión no fue suficiente para satisfacer la demanda interna, que se elevó a 388.6 millones de quintales.
Esta diferencia de 41.9 millones de quintales equivale a un 12.1 % por encima de lo producido, evidenciando la necesidad de recurrir al mercado internacional para suplir el faltante. Además, el consumo aumentó 6.1 % respecto al año anterior, cuando se estimó en 366.3 millones de quintales.
Como resultado, el nivel de autosuficiencia agropecuaria del país registró una leve caída, pasando de 89.6 % en 2024 a 89.2 % en 2025, según estadísticas del Ministerio de Agricultura.

El comportamiento del consumo por rubros muestra un incremento significativo en varios productos agrícolas. Entre los que registraron mayor crecimiento destacan el coco seco, los huevos, la piña y el aguacate, todos con aumentos de entre 8 % y 13 %.
En contraste, algunos rubros presentaron caídas en su consumo, como el mango, el ajo, la miel y la leche líquida, con descensos que oscilaron entre 14 % y 22 %.
Pese al aumento en la demanda, la producción nacional logró cubrir gran parte del consumo en los principales rubros, con niveles de autosuficiencia que se ubicaron entre 95.7 % y 113.5 % en varios productos.
Sin embargo, la diferencia global obligó al país a importar 52.5 millones de quintales de alimentos e insumos durante el 2025.
Este comportamiento confirma la tendencia de crecimiento sostenido en la demanda alimentaria y plantea retos para el fortalecimiento de la producción local frente al dinamismo del consumo.









