


El Comité Internacional de la Cruz Roja alertó sobre el incremento sostenido de la violencia armada en Puerto Príncipe, donde los enfrentamientos entre bandas criminales y fuerzas de seguridad han profundizado la crisis humanitaria que afecta al país caribeño.
El organismo indicó que la situación continúa deteriorándose pese a los esfuerzos de estabilización impulsados por el Consejo de Seguridad de la ONU. Los enfrentamientos han dejado víctimas mortales, heridos y un número creciente de desplazados, además de impactos psicológicos en la población.
La jefa de la delegación del CICR en Haití, Marisela Silva, advirtió que la violencia no solo provoca muertes, sino que también destruye las formas de subsistencia de las comunidades. En ese contexto, actividades cotidianas como ir al mercado, trabajar o asistir a clases representan un riesgo constante debido a tiroteos, reclutamiento forzado y violencia sexual.
La Cruz Roja también señaló que amplias zonas de la capital, así como regiones estratégicas como Artibonito, permanecen bajo control de grupos armados, lo que afecta rutas comerciales y agrícolas clave. Barrios como Cité Soleil enfrentan condiciones críticas por la falta de electricidad y servicios básicos.
De acuerdo con datos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, al menos 5,500 personas han muerto por la violencia de bandas entre marzo de 2025 y enero de 2026, mientras que cerca de 1.4 millones han sido desplazadas.

Además, el uso creciente de drones armados en zonas urbanas ha intensificado el temor y limitado aún más la movilidad de los civiles.
La situación en Haití se mantiene como una de las crisis más graves de la región, con un deterioro sostenido de la seguridad y condiciones de vida, lo que plantea desafíos urgentes para la comunidad internacional.








