


El Gobierno de Cuba rechazó las acusaciones de Estados Unidos sobre la supuesta existencia de bases militares o de inteligencia extranjeras en su territorio, luego de que Washington anunciara nuevas medidas para bloquear el envío de petróleo a la isla.
En una declaración oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que Cuba no representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense y negó cualquier vínculo con actividades hostiles, terroristas o extremistas. El comunicado enfatiza que el país no ha financiado ni respaldado acciones contra Estados Unidos y que mantiene una postura transparente en materia de seguridad internacional.
El texto oficial subraya que Cuba no alberga bases militares o de inteligencia extranjeras y rechaza categóricamente ser catalogada como un riesgo para la seguridad de Estados Unidos. Además, aclara que cualquier contacto previo con personas posteriormente incluidas en listas de terrorismo se realizó únicamente en contextos humanitarios y con pleno conocimiento internacional.
La declaración reafirma la disposición del Gobierno cubano a cooperar en la seguridad regional y global, al tiempo que propone reactivar y ampliar los mecanismos de cooperación bilateral con Estados Unidos en áreas clave como la lucha contra el terrorismo, el lavado de dinero, el narcotráfico, la ciberseguridad, la trata de personas y los delitos financieros, sin comprometer su soberanía e independencia.









