


Extrabajadores de Spirit Airlines presentaron una demanda colectiva en representación de unos 17,000 exempleados, en la que acusan a la compañía de incumplir con el pago de salarios y beneficios laborales, además de no haberles notificado con antelación suficiente el cierre de sus operaciones ocurrido el pasado 2 de mayo, según documentos judiciales difundidos este jueves.
En la acción legal, seis exempleados señalan que la empresa no les entregó sus cheques finales de pago, ni compensaciones correspondientes a vacaciones acumuladas o licencias por enfermedad no utilizadas, de acuerdo con la querella presentada ante la Corte Federal de Bancarrota de Estados Unidos en el Distrito Sur de Nueva York.
Los demandantes también alegan que la aerolínea, con sede en Florida, habría infringido la Ley WARN (Ley de Notificación de Ajustes y Reentrenamiento del Trabajador), la cual obliga a las empresas a informar con al menos 60 días de anticipación sobre despidos masivos y sus condiciones de liquidación.
Según la denuncia, el cierre fue “repentino”, ya que los empleados habrían sido notificados apenas horas antes de la suspensión definitiva de operaciones, lo que generó sorpresa e incertidumbre entre el personal. El documento indica que el 2 de mayo de 2026 fue el último día laboral para los trabajadores.
Aunque la demanda fue interpuesta por seis personas, se trata de una acción colectiva que podría abarcar a todos los extrabajadores en condiciones similares.
El proceso judicial se presenta apenas dos semanas después del cierre de la aerolínea, que en 2025 transportó más de 32 millones de pasajeros y se posicionaba como una de las principales compañías de bajo costo en Estados Unidos, con rutas hacia el Caribe y América Latina, incluyendo destinos como República Dominicana, Puerto Rico, México, Colombia, Perú, Honduras y Costa Rica.
El presidente y director ejecutivo de la empresa, Dave Davis, atribuyó el cierre al incremento sostenido de los precios del combustible en medio de tensiones internacionales, aunque la compañía ya había atravesado procesos de bancarrota en 2024 y 2025.









