


La Dirección General de Impuestos Internos informó que concedió una prórroga administrativa excepcional y general de seis meses, a partir del 15 de mayo de 2026, para que las micro, pequeñas y medianas empresas, así como contribuyentes no clasificados, completen la implementación de la facturación electrónica.
La institución precisó que esta extensión se aplicará de manera automática, sin necesidad de que los contribuyentes realicen una solicitud formal.
Cumplimiento y sanciones
En el ámbito del derecho, el cumplimiento de las normas es fundamental para garantizar el orden y la justicia. Las sanciones son medidas que se imponen a quienes no cumplen con las leyes establecidas. Estas sanciones pueden variar desde multas económicas hasta penas de prisión, dependiendo de la gravedad de la infracción. Es importante que los ciudadanos estén informados sobre las leyes para evitar sanciones innecesarias.
El gobierno tiene la responsabilidad de asegurar que las leyes se cumplan y de aplicar las sanciones correspondientes cuando sea necesario. Para ello, cuenta con diferentes organismos encargados de supervisar y controlar el cumplimiento de las normativas. Además, es esencial que exista un sistema judicial eficiente que garantice que las sanciones se apliquen de manera justa y equitativa.
En algunos casos, las sanciones pueden incluir la pérdida de ciertos derechos, como el derecho a conducir o a ejercer una profesión. Esto se hace con el objetivo de proteger a la sociedad y prevenir futuras infracciones. Por lo tanto, es crucial que las sanciones sean proporcionales al delito cometido y que se apliquen de manera coherente en todos los casos.
La entidad advirtió que, una vez vencido el nuevo plazo, quienes no hayan adoptado el sistema incurrirán en infracciones tributarias, sujetas a las sanciones establecidas en la Ley 32-23 de Facturación Electrónica.
Entre las principales ventajas del sistema, la DGII destacó que facilita el cumplimiento tributario, estandariza las relaciones entre empresas y reduce costos asociados al uso de papel, impresión y almacenamiento.
Asimismo, fortalece la validez del crédito fiscal, disminuye la pérdida de documentos y mejora la eficiencia y automatización de los procesos administrativos.
La DGII reiteró su compromiso de acompañar a los contribuyentes en la transición hacia la facturación electrónica, como parte del proceso de modernización del sistema tributario nacional.









