


La Unión Nacional de Dueños de Centros Nocturnos anunció una protesta frente al Palacio Nacional para denunciar lo que considera cierres arbitrarios de establecimientos en distintas provincias del país, una situación que, según el sector, está afectando empleos, inversiones y la actividad económica vinculada a la vida nocturna.
El presidente de la organización, Junior González, afirmó que numerosos negocios han sido clausurados temporalmente, provocando pérdidas económicas y afectando a miles de familias que dependen de estas actividades.
Los representantes de los centros nocturnos sostienen que la actividad genera ingresos para una amplia cadena de sectores que incluye transporte, gastronomía, seguridad privada, artistas, suplidores y personal de apoyo.
A su juicio, las medidas que afectan a estos negocios deben analizarse tomando en cuenta su impacto sobre el empleo y la economía local.
La convocatoria también ha reactivado la discusión sobre el papel de la economía nocturna en el desarrollo urbano y turístico del país.
Diversos sectores consideran que el debate debe incluir no solo aspectos regulatorios y de seguridad, sino también el aporte económico que generan las actividades que se desarrollan durante la noche.
Los representantes del sector entienden que es posible fortalecer la supervisión y el cumplimiento de las normas sin afectar una actividad que, aseguran, contribuye al dinamismo económico de las ciudades.
Asimismo, plantean la necesidad de impulsar políticas que permitan el desarrollo organizado y seguro de la vida nocturna.









