


Quito (EFE).- El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, cuestionó lo que consideró una falta de «firmeza» para combatir al crimen organizado por parte de «otros países» -sin mencionar a ninguno en específico- que «no muestran reciprocidad», mientras su nación se esfuerza por «combatir los delitos transnacionales en la frontera».
Sin referirse a la tensión entre su país y Colombia a raíz de la lucha antinarcóticos y que incluye una guerra arancelaria, Noboa sostuvo que «pasar el problema al vecino no es una solución, es simplemente trasladar la destrucción de familias a otra nación vecina y hermana».
El comentario lo realizó durante la inauguración de la Conferencia Internacional sobre Drogas Sintéticas, celebrada en Quito y luego de que el pasado 21 de enero anunciara que aplicará desde el 1 de febrero un arancel del 30 % a las importaciones procedentes de Colombia por la supuesta «falta de reciprocidad y acciones firmes» en la lucha contra el narcotráfico en la frontera.
El Gobierno colombiano, que respondió con un gravamen del mismo porcentaje a más de 50 productos ecuatorianos y la suspensión de las ventas de energía eléctrica a su vecino del sur, planteó un diálogo con Ecuador, que podría desarrollarse esta semana.
«Podemos abrir el diálogo e incluso dialogar, pero si no hay la voluntad real de la contraparte de apoyar y hacer algo significativo para cooperar, para mejorar la situación, entonces vemos que es absurdo continuar por un camino en el cual no se ve ningún resultado», expresó Noboa en líneas generales y sin tampoco mencionar la tensión con Colombia.
Y agregó: «Nuestras naciones viven un momento histórico y el único camino es la cooperación internacional. Solo trabajando juntos podremos derrotar a este enemigo que utiliza la violencia para envenenar nuestro futuro».
Noboa destacó que desde noviembre de 2023 se han asestado golpes «históricos» al crimen organizado, con la incautación de más de 545 toneladas de droga y el desmantelamiento de múltiples redes de narcotráfico.
Entre 2023 y 2025 -dijo- también fueron desmantelados varios laboratorios donde se mezclaba fentanilo con heroína y cocaína.
El desafío de las drogas sintéticas.
El ministro del Interior, John Reimberg, resaltó en la Conferencia que las drogas sintéticas representan un desafío global sin precedentes y exigen respuestas integrales, técnicas y coordinadas entre los Estados.
Fenómenos como el fentanilo, sostuvo, configuran un escenario de alto riesgo que no admite respuestas fragmentadas ni tardías.
«La realización de esta Conferencia permitirá alinear la política pública nacional con estándares internacionales recientes y fortalecer las capacidades técnicas e institucionales en incautación, análisis forense, control químico, prevención, tratamiento y reducción de riesgos», señaló.

El exdirector general de la Policía de Colombia, José Luis Vargas, advirtió de que las drogas sintéticas son una amenaza inminente para América Latina, y subrayó la necesidad de actuar de forma anticipada para no repetir los errores cometidos en la lucha contra la cocaína décadas atrás.
Agregó que, si bien el continente ha sido históricamente fuerte en el combate a las drogas de origen vegetal, las sustancias sintéticas suponen un fenómeno distinto que requiere decisiones políticas, sociales y comunitarias de fondo, centradas en la prevención y la anticipación.
Explicó que la Organización Internacional Antinarcóticos analiza el fenómeno de forma global, desde el tráfico de precursores químicos provenientes de «mercados criminales» de China e India, que llegan principalmente a México y Centroamérica, aunque también ingresan por países como Perú y Panamá.









