


Aunque muchos creen que el teléfono móvil es el objeto más contaminado del día a día, los expertos señalan que el cepillo de dientes puede acumular muchas más bacterias si no se limpia y almacena correctamente.

Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración, un cepillo mal cuidado puede albergar hasta 10 millones de bacterias, convirtiéndose en un reservorio de microorganismos potencialmente dañinos.
La Asociación Dental Americana explica que varios factores favorecen la proliferación bacteriana:

Estas condiciones permiten que bacterias y hongos sobrevivan y se multipliquen rápidamente.
Muchos hábitos cotidianos favorecen la acumulación de microorganismos:
La Clínica Mayo advierte que incluso mojar el cepillo antes de aplicar la pasta puede disminuir la eficacia del dentífrico.
Un cepillo contaminado puede contribuir a:

La Organización Mundial de la Salud señala que la higiene oral deficiente se relaciona con enfermedades cardiovasculares, diabetes y complicaciones respiratorias.
Especialistas recomiendan medidas simples pero clave:
Además, se aconseja cepillarse dos veces al día durante al menos dos minutos con presión moderada.
Aunque los teléfonos también acumulan bacterias por el contacto constante con las manos y superficies, el ambiente húmedo del baño y el contacto directo con la boca hacen que el cepillo de dientes pueda superarlos en carga microbiana si se descuida su higiene.

Mantener el cepillo limpio y renovarlo a tiempo es una medida sencilla que protege no solo la salud bucal, sino también el bienestar general.
Fuente: Infobae.








