


El Pentágono está evaluando distintos escenarios de intervención militar con el objetivo de propinar un “golpe decisivo” en el conflicto con Irán. Entre las alternativas se contemplan desde intensos bombardeos hasta posibles despliegues de tropas sobre el terreno.
De acuerdo con informaciones publicadas por el medio Axios, que cita fuentes cercanas a la planificación, el equipo de defensa estadounidense ha diseñado cuatro estrategias principales para que el presidente Donald Trump considere.
Estas incluyen acciones como tomar o bloquear la isla de Jarg —clave para las exportaciones petroleras iraníes—, intervenir en Larak —fundamental para el control del estrecho de Ormuz—, ocupar Abu Musa junto a otras islas estratégicas, o interceptar directamente los buques que transportan crudo iraní.
Estas posibles operaciones se ultiman justo cuando está por expirar el plazo de cinco días que Trump otorgó a Irán para cesar hostilidades, tras advertir previamente que podría atacar infraestructuras energéticas si no se reabría plenamente el estrecho de Ormuz.
Mientras aumenta la tensión militar, continúan los esfuerzos diplomáticos. Pakistán actúa como intermediario en contactos indirectos entre Washington y Teherán, transmitiendo propuestas que buscan una salida negociada al conflicto. Según se ha informado, Estados Unidos ha planteado un plan de 15 puntos que actualmente está siendo analizado por Irán.
Trump ha reiterado su presión pública, instando a Irán a negociar de inmediato y advirtiendo de consecuencias irreversibles si no lo hace. Por su parte, Teherán considera que las condiciones propuestas son excesivas y ha presentado una alternativa que incluye el reconocimiento de su control sobre el estrecho de Ormuz.
Por ahora, la decisión final sobre una posible escalada militar sigue sin tomarse, aunque desde Washington no se descarta esa opción si las conversaciones fracasan.









