


Tras 13 horas de intensa búsqueda, equipos de rescate hallaron sin vida el cuerpo de Eloy Peña, un trabajador atrapado por un deslizamiento de tierra en una mina ubicada en Nigua, San Cristóbal. El hecho ha causado profundo dolor en su comunidad.
Peña, de 52 años, operaba una retroexcavadora cuando ocurrió el derrumbe. Su esposa, Alexandran Morbán, asegura que el lugar no contaba con las medidas de seguridad necesarias para evitar una tragedia como esta.
“Si se hubiese sabido dónde cayó, no pierde desde las 11:00 de la mañana hasta la 1:00 o 2:00 de la mañana buscando en sitios a la ciega, lo encuentran directamente, quizá mi esposo había estado vivo”, expresó entre lágrimas.
El director provincial de la Defensa Civil, José Luis Cabrera, informó que el rescate se complicó por las condiciones del terreno y la lluvia. “Las condiciones propias del clima o las lluvias, pudieron provocar ese tipo de desenlace”, explicó.
El fallecimiento de Peña ha conmovido profundamente a sus vecinos, amigos y familiares. Su esposa, visiblemente afectada, declaró: “Yo perdí a mi media naranja, el amor de mi vida. Yo le rogué a Dios que me lo mandara mocho, que me lo mandara manco, que me lo mandara sin piernas, pero vivo”.
Arismendy Núñez, amigo de la infancia, lo describió como un hombre amable y siempre tranquilo. “En los años que estuve con él, yo nunca lo vi guapo (enojado), nunca lo vi con malas caras”, dijo.
Peña deja cuatro hijos en la orfandad. Su cuerpo será sepultado en el cementerio local, mientras persisten reclamos por una investigación de las condiciones laborales en la mina.









