


Un estudio que involucró a 1.4 millones de mujeres ha permitido profundizar en la comprensión de la endometriosis y su complejidad biológica. A través de un amplio análisis genético, los investigadores lograron identificar nuevas regiones del genoma vinculadas a esta enfermedad y determinar que su origen responde a múltiples factores.
La endometriosis, una enfermedad inflamatoria crónica que afecta aproximadamente a una de cada diez mujeres en edad reproductiva, sigue estando poco comprendida desde una perspectiva biológica, lo que históricamente ha dificultado tanto su diagnóstico preciso como el desarrollo de tratamientos eficaces.
La investigación, de carácter internacional y con participación de la Universidad de Granada (UGR), analizó información genética de cerca de 1.4 millones de mujeres, convirtiéndose en el estudio más amplio realizado hasta ahora sobre esta patología.
Entre los principales hallazgos, científicos de instituciones como Yale University, la Universitat de Barcelona, el Instituto de Investigación Sant Pau y la UGR identificaron 80 regiones del genoma relacionadas con el riesgo de padecer endometriosis, de las cuales 37 no habían sido reportadas anteriormente.
El estudio también avanzó en la comprensión de los mecanismos biológicos involucrados al integrar datos genéticos con información funcional, lo que permitió vincular estas asociaciones con procesos reales en el organismo y ofrecer una visión más completa de la enfermedad.
Los resultados indican que la endometriosis no se origina por una sola causa, sino por la interacción de diversos procesos como la inflamación, alteraciones del sistema inmunológico, cambios en los tejidos y formación de nuevos vasos sanguíneos. Además, los especialistas resaltan la importancia de los síntomas y la historia clínica de las pacientes como elementos clave para orientar el diagnóstico.









