


Una nueva epidemia de Ébola fue declarada en la provincia de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo, una zona afectada por constantes conflictos armados y crisis humanitarias, informó este viernes la agencia sanitaria de la Unión Africana.
La alerta fue emitida por el Africa CDC, organismo con sede en Etiopía, que confirmó la presencia del virus tras varios análisis realizados en laboratorio.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias han confirmado cuatro muertes relacionadas con el virus y reportan 246 casos sospechosos, de los cuales al menos 65 personas han fallecido mientras continúan las investigaciones epidemiológicas.
De acuerdo con el informe divulgado por Africa CDC, la presencia del virus fue confirmada en 13 de las 20 muestras analizadas en laboratorios de la ciudad de Kinshasa, capital del país africano.
La agencia sanitaria indicó que los casos confirmados corresponden a personas residentes en la provincia de Ituri, donde las autoridades han intensificado los protocolos de vigilancia y seguimiento para intentar contener la propagación del brote.
El ébola es considerado una enfermedad altamente contagiosa y mortal, aunque en los últimos años se han desarrollado vacunas y tratamientos que han permitido reducir el impacto de algunos brotes registrados en África.
La transmisión del virus ocurre principalmente mediante contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas, mientras que los síntomas más frecuentes incluyen fiebre, vómitos, diarrea y hemorragias..

La República Democrática del Congo ha sido uno de los países más afectados históricamente por esta enfermedad. El brote más letal registrado en el país ocurrió entre 2018 y 2020, dejando alrededor de 2,300 fallecidos de un total de 3,500 personas infectadas.
En total, el virus del ébola ha provocado más de 15,000 muertes en África durante los últimos 50 años, según estadísticas internacionales.
El más reciente brote registrado en territorio congoleño había sido declarado en agosto de 2025 en una región del centro del país y provocó al menos 34 muertes antes de ser oficialmente erradicado en diciembre de ese mismo año.
Las autoridades sanitarias recordaron que las personas infectadas solo pueden transmitir el virus después de presentar síntomas, tras un período de incubación que puede variar entre dos y 21 días.
Organismos internacionales y autoridades locales continúan monitoreando la situación mientras buscan evitar una propagación mayor del virus en una región marcada por la inestabilidad, los desplazamientos de población y la limitada capacidad de atención médica.








