


Los efectos del conflicto armado han comenzado a impactar de forma directa el sistema sanitario iraní, con una creciente escasez de medicamentos en distintas ciudades del país. Los testimonios recogidos por la agencia EFE reflejan dificultades para acceder tanto a fármacos importados como de producción local, en un contexto marcado por interrupciones logísticas y daños a infraestructuras clave.
En farmacias de zonas como Karaj, cerca de Teherán, los trabajadores reportan que cada vez es más frecuente no poder abastecer a los pacientes. "Antes el problema era encontrar medicamentos extranjeros; ahora incluso algunos productos nacionales empiezan a faltar por escasez de materia prima".
Uno de los factores que ha contribuido a esta situación es el impacto de los bombardeos sobre instalaciones farmacéuticas, entre ellas la planta Tofigh Daru, que produce materias primas esenciales para tratamientos contra el cáncer, enfermedades cardiovasculares y otros padecimientos. A esto se suman el bloqueo de puertos y la suspensión de vuelos, que han limitado la llegada de insumos desde el exterior.
Las autoridades iraníes han reconocido la magnitud del problema. Un asesor del Ministerio de Salud calificó la situación como “una grave escasez de medicamentos”, mientras representantes del sector de distribución señalaron que incluso la producción nacional enfrenta dificultades por falta de insumos.
En este contexto, los precios también han aumentado de forma significativa, con incrementos que, según testimonios recogidos, oscilan entre un 50 % y un 200 % en pocos meses, lo que añade presión a los pacientes.
La crisis afecta especialmente a personas con enfermedades crónicas o de alto costo. Medicamentos como insulina, anticoagulantes, tratamientos oncológicos y antibióticos figuran entre los más difíciles de conseguir. Esto ha obligado a algunos pacientes a interrumpir o modificar sus tratamientos.
"Hace unos meses podíamos conseguirlo, aunque era caro. Ahora ni siquiera sabemos dónde buscar", relató una joven que intenta encontrar medicación para la quimioterapia de su madre en Teherán.
Entre las principales consecuencias de esta situación se destacan:
Las organizaciones de pacientes también han alertado sobre dificultades adicionales, como la falta de suministros médicos especializados, lo que incrementa los riesgos para personas con condiciones poco frecuentes. Mientras tanto, la incertidumbre persiste en torno a la reposición de medicamentos, en medio de un conflicto que continúa afectando sectores clave del país.









