


Siendo próximo a las 11:00 de la mañana de ayer, mientras equipos del Monorriel trabajaban en la entrada del Reparto Universitario, una de las maquinarias perforó una tubería de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), dejando sin servicio de agua potable a decenas de usuarios en distintos sectores de la ciudad.
Aunque las autoridades no han precisado un tiempo exacto para la reposición del servicio, indicaron que una vez concluida la instalación, el suministro de agua se normalizará de inmediato en las zonas afectadas.
En un comunicado, Coraasan explicó que la avería se produjo en una tubería de 20 pulgadas ubicada en la marginal de la autopista Duarte, próximo a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), como consecuencia de los trabajos vinculados al sistema de transporte.
Entre los sectores impactados figuran El Embrujo I, II y III, La Rosaleda, Reparto Imperial, Villa Olga, La Española, Reparto Ilusión, Villa María y Villa del Norte.
También resultaron afectados el barrio de Los Militares, la Clínica Unión Médica del Norte, el Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), la avenida Rafael Vidal, Jardines del Este, Las Carmelitas, La Moraleja y Los Álamos, entre otros.
La institución informó que brigadas técnicas trabajan de manera continua para corregir la situación en el menor tiempo posible y ofreció disculpas a los usuarios y a la ciudadanía en general por los inconvenientes ocasionados en esta importante zona residencial, comercial y hospitalaria de la ciudad.
Este incidente se suma a la explosión de una tubería matriz registrada el pasado 25 de diciembre en la comunidad La Zanja, municipio Sabana Iglesia, donde una avería provocó inundaciones que destruyeron varias viviendas.
A más de un mes del hecho, las familias afectadas aseguran que aún no han recibido respuestas definitivas sobre la construcción o reubicación de sus hogares.
Emartina Plasencia, una de las damnificadas, expresó que todavía no tiene fecha para iniciar la reconstrucción de su vivienda.
“Yo me siento totalmente mal, no es fácil salir de lo tuyo a otro sitio”, manifestó.
Explicó que, aunque las autoridades cubrieron inicialmente tres meses de alquiler, los pagos posteriores han requerido gestiones personales para evitar quedarse sin techo.
“Yo tengo que irme donde ellos a suplicar que depositen unos meses, porque si esto no lo pagan, ¿para dónde uno va?”, relató.
Plasencia afirmó que la vivienda afectada era herencia de su padre y que la explosión arrasó también con las casas de sus hermanas y de un vecino.
“Lo mío fue devastador, yo me quedé con lo que tenía puesto”, dijo.
Tras la solución de la avería en diciembre pasado, el director de Coraasan indicó que los residentes en los municipios Puñal, Licey al Medio, Tamboril, gran parte del municipio cabecera de Santiago y La Dura de Moca recibirán el líquido con normalidad.





