


Una familia del sector Arroyo Bonito, en Manoguayabo, logró salir con vida de manera casi inexplicable tras las intensas inundaciones registradas el pasado miércoles.
El agua invadió por completo la vivienda en cuestión de minutos, causando daños severos en la estructura. La situación se tornó crítica cuando una pared trasera se derrumbó y los hierros de la galería fueron arrancados, dejando la casa abierta y vulnerable.
La fuerza de la corriente expulsó los ajuares, la ropa y otras pertenencias hacia la calle, dejando a la familia prácticamente sin nada. Gran parte de sus bienes quedaron destruidos o desaparecieron entre el agua y el lodo.
Tras el desastre, los afectados piden apoyo a las autoridades y a cualquier persona solidaria que pueda colaborar. Explican que “solo quedaron con lo que tenían encima al momento de la inundación”, por lo que necesitan asistencia para poder rehacer sus vidas.








