Francia refuerza la seguridad ante visita del papa León XIV y descarta una amenaza concreta

El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, afirmó este jueves que no existe una «amenaza concreta» contra el papa León XIV durante su visita a Francia, que comenzará este viernes y se extenderá hasta el próximo lunes.
Nuñez explicó que, aunque no existe una preocupación específica, las autoridades mantienen una vigilancia reforzada ante el riesgo terrorista y la concentración de cientos de miles de personas. El operativo incluye controles antiterroristas, sistemas antidrones y miles de agentes desplegados en París, Lourdes y Metz.
El mayor dispositivo se concentrará en París, donde se esperan unas 600,000 personas el sábado para la misa prevista en la plaza de la Concordia y los Campos Elíseos. Los asistentes serán sometidos a registros y controles físicos, mientras se establecerán zonas delimitadas para regular los accesos y prevenir movimientos masivos.
Seguridad reforzada para el pontífice
Nuñez señaló que una de las principales prioridades será el control de drones, debido al riesgo de que puedan ser utilizados como armas. Para ello, se desplegarán sistemas capaces de detectar y neutralizar estos aparatos en París, Seine-Saint-Denis, Lourdes y Metz.
El Papa contará además con una «burbuja» de seguridad durante sus desplazamientos en el papamóvil, con agentes encargados de protegerlo tanto de manera visible como fuera de la vista del público.
El ministro indicó que el dispositivo comparte algunos elementos con el aplicado durante los Juegos Olímpicos de París 2024, aunque precisó que se trata de acontecimientos diferentes.
Nuñez también informó que los actos contra lugares de culto cristianos aumentaron un 6 % durante el primer semestre, superando los 450 casos, aunque descartó una preocupación específica por un incremento de estos ataques durante la visita papal.
El funcionario defendió además que la celebración de una misa católica en la plaza de la Concordia es compatible con la laicidad francesa y afirmó que esta garantiza el libre ejercicio del culto, siempre que se preserve el orden público.











