El Furfural no es una furufa
En el día de hoy traemos un tema curioso pero de mucho valor. Hoy hablaremos de las furufas perdon, perdon, el tema de hoy es el furfural, un producto químico de nombre extraño que es uno de los reyes indiscutibles de nuestra economía.
Cuando pensamos en lo que exporta la República Dominicana, a todos se nos viene a la mente lo clásico: oro, cigarros, dispositivos médicos, cacao y azúcar. Pero sin hacer mucho ruido y sin salir en las vallas publicitarias, el furfural nos tiene literalmente en el mapa mundial.
Cuando en Central Romana exprimen la caña de azúcar hasta dejarla seca, lo que queda es el bagazo, ese pajón seco que cualquiera pensaría que es basura. Pues no. De ese bagazo sacan un líquido químico llamado furfural.
¿Para qué sirve esto? Se usa como solvente para refinar aceites y petróleo, y al transformarse en alcohol furfurílico, se utiliza para hacer resinas de fundición, plásticos súper resistentes, adhesivos y materiales que aguantan altísimas temperaturas.
Sin ese "desecho", media industria pesada en el mundo no camina igual. En la zafra 2024-2025 se produjeron en el país casi 26,000 toneladas métricas de furfural. En el 2023, fuimos el exportador número uno del mundo de esta sustancia, facturando casi 23 millones de dólares.
Central Romana no solo produce la materia prima; compró instalaciones en Bélgica y Países Bajos para mayor procesamiento y para su comercialización. La caña se muele en La Romana, se lleva el furfural a Bélgica donde lo convierten en derivados de valor, y desde Holanda se le vende a medio mundo. Así que la próxima vez que vean un cañaveral, piensen en alta tecnología, resinas europeas y en cómo un "bagazo" nos volvió líderes en la química internacional.











