


El investigador Francisco Tavárez Vázquez afirmó en el programa El Sol de la Tarde que el Estado dominicano ha destinado elevados recursos fiscales para estimular sectores económicos como el turismo, sin que exista una evaluación sistemática sobre el impacto real de esos incentivos en la creación de empleos formales y de calidad.
Durante su intervención, Tavárez explicó que el sacrificio fiscal asumido por el Estado debe analizarse en función de los resultados laborales obtenidos, tal como establecen los principios de política tributaria y las propias disposiciones legales que justifican estos beneficios.
El investigador indicó que en 2025 el Estado habría destinado cerca de 1.3 billones de pesos para estimular distintos sectores productivos, con una parte significativa orientada al turismo.

“Un empleo en el turismo, mantenerlo en el 2025, costó 67 millones de pesos”, expresó al referirse al impacto fiscal asociado al sostenimiento del sector.
Señaló además que la industria turística mantiene alrededor de 200,000 empleos, mientras el Estado sacrifica entre 10,000 y 12,000 millones de pesos anuales en incentivos, lo que, a su juicio, obliga a revisar la eficiencia de estas políticas públicas.
Tavárez sostuvo que los gastos tributarios deben someterse a procesos permanentes de transparencia y evaluación, conforme a los manuales internacionales de tributación.
“Los incentivos son sencillamente una patente tributaria que se ha dado para siempre a ciertos sectores”, afirmó al advertir que estas exenciones han sido mantenidas sin revisiones periódicas.
Asimismo, cuestionó el modelo de competitividad del sector turismo, al señalar que, pese a generar miles de millones de dólares anuales, mantiene salarios mínimos bajos en comparación con otras industrias.







