


El presidente iraní, Masud Pezeshkian, autorizó la apertura de negociaciones con Estados Unidos en torno al programa nuclear de la República Islámica, según reportó este lunes un medio local, en un contexto marcado por señales de Washington a favor de un posible acuerdo para evitar una escalada militar.
De acuerdo con la agencia Fars, que citó a una fuente gubernamental, Pezeshkian instruyó formalmente el inicio de contactos con la administración estadounidense. La decisión se produce mientras aumenta la presión internacional sobre Teherán desde inicios de enero, tras la represión de protestas que comenzaron por el alza del costo de la vida y derivaron en manifestaciones contra el sistema político vigente desde 1979.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había reiterado el domingo su expectativa de alcanzar un entendimiento con Irán, luego de advertir sobre la posibilidad de una intervención militar y reforzar la presencia naval estadounidense en el Golfo.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baqai, explicó que países de la región están actuando como intermediarios para el intercambio de mensajes entre ambas partes, entre ellos Egipto, Arabia Saudita y Turquía. Indicó que se revisan los aspectos técnicos y el marco del proceso diplomático, con la expectativa de concluir esta fase en los próximos días.
Baqai rechazó, no obstante, que Irán haya recibido un ultimátum por parte de Washington y subrayó que Teherán no acepta ese tipo de presiones. Un día antes, el líder supremo iraní, Alí Jamenei, advirtió que una acción militar estadounidense podría desencadenar un conflicto regional.
Según la agencia Tasnim, las conversaciones aún no tienen fecha ni sede definidas, pero se prevé que se realicen a alto nivel, con la posible participación del canciller iraní, Abás Araqchi, y del enviado especial estadounidense, Steve Witkoff. Ambos países ya sostuvieron contactos limitados en 2025, que se estancaron por desacuerdos sobre el enriquecimiento de uranio.
El presidente de Irán ha hecho un llamado a resolver los problemas existentes con los países vecinos y el resto del mundo. En un discurso reciente, destacó la importancia de mejorar las relaciones diplomáticas y económicas para fomentar la paz y la estabilidad en la región. Según el mandatario, es crucial trabajar en conjunto para superar los desafíos actuales y construir un futuro más próspero para todos.







