Irán condiciona reapertura del estrecho de Ormuz al cumplimiento de exigencias por parte de EE. UU.

Irán aseguró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla con los compromisos establecidos en el protocolo de acuerdo firmado en junio, según afirmó el principal negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf.
Durante un discurso transmitido por la televisión estatal, Qalibaf indicó que esta importante ruta marítima no será reabierta hasta que Washington implemente las condiciones planteadas por Teherán, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval, la liberación de activos iraníes congelados, el fin del embargo petrolero y la suspensión de operaciones militares en distintos frentes.
Ormuz, centro de la tensión entre Irán y Estados Unidos
El estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio energético mundial, permanece bajo control de Irán desde el inicio del conflicto con Estados Unidos.
Teherán exige que los buques que intenten cruzar la zona soliciten autorización y paguen tarifas por servicios de tránsito, una medida rechazada por Estados Unidos y otros países de la región.
La crisis se intensificó tras el inicio de la guerra entre Irán y Estados Unidos, luego de ataques estadounidenses e israelíes contra la República Islámica el pasado 28 de febrero, un escenario que elevó las tensiones en Oriente Medio.
Aunque ambos países acordaron una tregua el 8 de abril, continúan registrándose enfrentamientos esporádicos y desacuerdos, especialmente alrededor del estratégico estrecho.
Conversaciones continúan mientras aumenta la presión internacional
Irán informó que las conversaciones con otros actores internacionales continúan y que se mantienen intercambios sobre una posible declaración conjunta relacionada con el futuro de la navegación por Ormuz.
Según Teherán, ya fueron acordadas con Omán las coordenadas geográficas de la ruta por donde se permitiría el tránsito marítimo.
Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump ha elevado la presión contra Irán y advirtió sobre posibles acciones militares si considera que otros países interfieren en un eventual acuerdo sobre el estrecho.
Qalibaf aseguró que Irán mantiene su postura de resistencia y afirmó que el país está preparado para responder ante cualquier acción que considere una amenaza.











