


El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró que su país está a la espera de una autorización de Estados Unidos para reanudar la guerra contra Irán, en un contexto de creciente tensión en la región.
Las declaraciones fueron difundidas mediante un videomensaje oficial, luego de reuniones con altos mandos militares, en las que se abordaron posibles escenarios de escalada.
Katz indicó que el objetivo de una eventual ofensiva sería debilitar la estructura estatal iraní y afectar su capacidad operativa.
El funcionario señaló que el plan incluiría acciones contra infraestructuras estratégicas, como sistemas energéticos y económicos, en caso de que se produzca una escalada del conflicto.
Asimismo, aseguró que las fuerzas israelíes están preparadas para ejecutar tanto operaciones defensivas como ofensivas.
“Los objetivos están marcados”, afirmó Katz al referirse al nivel de planificación existente ante un posible enfrentamiento.
Entre los elementos señalados en sus declaraciones se destacan:
Estas afirmaciones se producen en un contexto de evaluación militar y diplomática sobre los próximos pasos en la región.
La mención a una posible autorización de Estados Unidos refleja el papel de ese país en cualquier escalada en Medio Oriente.
Analistas consideran que una eventual decisión de Washington podría influir en el equilibrio geopolítico y en la evolución del conflicto.
Las declaraciones también han incrementado la atención internacional sobre la situación, debido a las posibles implicaciones en materia de seguridad, estabilidad política y mercados energéticos.
La comunidad internacional se mantiene atenta a los desarrollos, mientras continúan los movimientos diplomáticos y militares en torno a este escenario.









