


El precio del West Texas Intermediate registró este jueves un aumento del 3 %, cerrando en 95.85 dólares por barril, en un contexto marcado por la incertidumbre en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Al cierre de la jornada, los contratos de futuros para mayo sumaron 2.89 dólares respecto al día anterior, reflejando la reacción del mercado ante el aumento de las tensiones geopolíticas.
La evolución del crudo se produce en medio de dudas sobre la continuidad del proceso diplomático entre ambas naciones.
El comportamiento del petróleo responde a la falta de avances en las negociaciones de paz, con posturas cada vez más distantes entre Washington y Teherán, pese a los intentos de mediación internacional.
El presidente Donald Trump afirmó que no se siente presionado para poner fin al conflicto y calificó el bloqueo naval como “hermético y contundente”.
Analistas del mercado energético advierten que el aumento de tensiones suele impactar directamente en los precios del crudo.
Entre los factores que influyen en esta tendencia se destacan:
Este escenario ha incrementado la volatilidad en los mercados energéticos internacionales.
La situación se agrava con las medidas adoptadas por ambas partes en el ámbito marítimo. Mientras Irán mantiene restricciones en el estrecho de Ormuz, Estados Unidos limita el tránsito de buques vinculados a puertos iraníes.
Además, se reportó la activación de sistemas defensivos por parte de Irán, lo que añade presión al contexto regional.
El analista Dennis Kissler, de BOK Financial, señaló que el mercado ya refleja preocupación ante una posible escalada. “Estamos decididamente viendo un aumento de tensiones. El mercado ya está nervioso y cualquier escalada va a ser positiva para los precios”, indicó.
El comportamiento del petróleo continuará sujeto a la evolución de las tensiones y a cualquier avance o retroceso en el proceso diplomático entre ambas naciones.









