


Una fiscal sueca solicitó el lunes una condena de diez años de prisión contra un hombre de unos sesenta años acusado de haber explotado a su esposa obligándola a mantener relaciones sexuales de pago con unos 120 hombres.
El juicio contra este acusado de 62 años, que comparece detenido desde el 10 de abril en Härnösand (norte del país), se celebró en gran parte a puerta cerrada.
"Solicité que el acusado sea condenado por proxenetismo agravado. Tanto por haber facilitado estos actos como por haber obtenido un beneficio económico de ellos", declaró la fiscal Ida Annerstedt a la prensa.
"Los hechos tuvieron una magnitud considerable, generaron importantes ganancias y constituyeron una explotación despiadada de la denunciante", añadió.
El hombre está acusado de haber creado anuncios en internet, organizado encuentros, vigilado las citas y presionado a su esposa para que realizara actos sexuales en línea con el fin de atraer a más clientes.
En virtud de la ley sueca sobre prostitución, vender servicios sexuales no es ilegal, pero sí pagar por ellos o facilitar su oferta.









