


Los New York Knicks remontaron este martes una desventaja de 22 puntos en el último cuarto para derrotar 115-104 en tiempo extra a los Cleveland Cavaliers en el Madison Square Garden, tomando ventaja 1-0 en las finales de la Conferencia Este de la NBA.
El conjunto de Cleveland dominaba el encuentro 93-71 con 7:52 por jugar en el cuarto período, pero los Knicks reaccionaron con un impresionante parcial de 30-8 que forzó la prórroga y abrió el camino hacia una de las remontadas más impactantes de los playoffs en los últimos años.
La franquicia neoyorquina cerró el partido con un demoledor parcial de 44-11 entre el cierre del tiempo reglamentario y el tiempo extra, desatando la euforia de los fanáticos que permanecieron en el Madison Square Garden.

La gran figura del encuentro fue Jalen Brunson, quien anotó 38 puntos, incluidos 17 entre el último cuarto y la prórroga, además de aportar cinco rebotes y seis asistencias.
“Seguimos luchando, creyendo. Encontramos una manera”, expresó Brunson tras finalizar el partido, luego de comandar la espectacular remontada de los Knicks.
El armador contó con el respaldo de Mikal Bridges, quien sumó 18 puntos y encestó triples decisivos en la etapa final del partido.
También destacaron el dominicano Karl-Anthony Towns, quien registró un doble-doble de 13 puntos y 13 rebotes, además de Josh Hart y OG Anunoby, ambos con 13 unidades.
Los Cavaliers parecían tener el partido bajo control tras ampliar la diferencia hasta 22 puntos en el último cuarto, impulsados por una gran actuación de Donovan Mitchell.
Mitchell terminó con 29 puntos y seis robos, aunque apenas pudo anotar tres unidades durante el cuarto período, cuando el equipo perdió efectividad ofensiva y comenzó a sufrir la presión defensiva de Nueva York.
Por su parte, Evan Mobley aportó 15 puntos y 14 rebotes, mientras que el equipo de Cleveland vio desaparecer una ventaja que parecía definitiva.
Los Cavs dominaron gran parte del encuentro gracias a su agresividad ofensiva y a la efectividad desde la línea de tres puntos, además de aprovechar los problemas del pívot Mitchell Robinson desde la línea de tiros libres.

La reacción definitiva de Nueva York llegó con triples claves de Bridges y un disparo de larga distancia de Landry Shamet, quien empató el partido 99-99 y silenció momentáneamente a Cleveland.
Con el impulso emocional completamente a su favor, los Knicks dominaron la prórroga y limitaron a los Cavaliers a solo tres puntos en el tiempo extra.
El parcial de 14-3 en la prórroga selló una victoria considerada ya como una de las más memorables en la historia reciente de la franquicia neoyorquina.
Muchos aficionados abandonaron el Madison Square Garden cuando el equipo perdía por 22 puntos, sin imaginar que se perderían una noche histórica marcada por la garra y resiliencia de los Knicks.









