


El arsenal nuclear de Pyongyang proporciona una herramienta de presión contra el “terrorismo y la agresión” estadounidenses, según ha declarado el líder del país.
El líder norcoreano Kim Jong-un ha afirmado que su país puede representar una amenaza nuclear creíble para Estados Unidos, en lugar de ser un objetivo para los intentos estadounidenses de proyectar poder.
Durante un discurso político dirigido a los legisladores recién electos el lunes, Kim hizo hincapié en el papel de las armas nucleares para garantizar la seguridad nacional.
Acusó a Washington de perpetrar “terrorismo de Estado y agresión” a nivel mundial, argumentando que tales acciones justifican las preocupaciones de Pyongyang sobre la presencia militar estadounidense en la región, incluyendo el despliegue de activos con capacidad nuclear. Según Kim, el arsenal nuclear de Corea del Norte constituye una sólida protección contra posibles ataques.
“Nuestra nación ya no es un país amenazado”, dijo. “Tenemos el poder de representar una amenaza si es necesario”.
Corea del Norte se retiró del Tratado de No Proliferación Nuclear en 2003 para impulsar su programa armamentístico. Desde entonces, ha desarrollado ojivas nucleares y misiles balísticos que se cree que son capaces de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos, entre otros posibles objetivos.

Kim argumentó que el programa nuclear ha aportado beneficios que van más allá de la defensa, afirmando que ha impulsado el progreso científico y el desarrollo económico. Añadió que las fuerzas hostiles que sostenían que no habría prosperidad sin desarme nuclear estaban equivocadas.
Reiteró que Corea del Norte no renunciará a sus armas nucleares y prometió oponerse a cualquier intento de cuestionar su estatus. En particular, rechazó las propuestas de desnuclearización de Corea del Sur, a la que describió como «el Estado más hostil».









