


Durante una audiencia celebrada en la Cámara Penal del Departamento Judicial de San Pedro de Macorís, Mario José Redondo Llenas expresó formalmente su arrepentimiento por el asesinato de su primo, José Rafael Llenas Aybar. El condenado, quien cumple la pena máxima de 30 años de prisión, compareció ante la magistrada encargada del caso para sustentar su solicitud de libertad condicional tras haber cumplido 17 años de su sentencia.
Redondo Llenas se dirigió a los presentes para manifestar el impacto personal que el crimen ha tenido en su vida desde su ingreso al centro penitenciario de Najayo en el año 1996. Durante su intervención, enfatizó que el suceso es un hecho que permanece en su memoria de manera permanente, describiendo su estado emocional al momento de recibir la condena original como un período de profunda confusión.
Como parte de su estrategia de defensa para obtener el beneficio de la libertad condicional, el interno presentó ante el tribunal una serie de certificaciones y documentos. Estas evidencias buscan acreditar los diversos cursos y programas de formación que ha completado durante su tiempo de reclusión, presentándolos como pruebas de su proceso de recuperación y readaptación social dentro del sistema penitenciario dominicano.
El caso, que en su momento generó una alta sensibilidad en la opinión pública, involucra un crimen ocurrido el 3 de mayo de 1996. Por este hecho también resultó condenado Juan Manuel Moliné Rodríguez a una pena de 20 años de prisión, a quien anteriormente se le había denegado una solicitud similar de libertad anticipada. La revisión actual se centra en evaluar si el solicitante cumple con los requisitos conductuales y educativos exigidos por la ley para reducir su tiempo en prisión.
A pesar de las declaraciones del condenado, los padres de la víctima, Ileana Aybar y José Rafael Llenas, mantienen una postura firme de oposición a que se le otorgue cualquier tipo de libertad anticipada. Su objeción se fundamenta en los informes periciales realizados anteriormente, los cuales señalan rasgos específicos en el perfil psicológico del ejecutor que, a juicio de los progenitores, representan un riesgo persistente.
Las declaraciones exactas ofrecidas por Redondo Llenas durante la audiencia fueron las siguientes:
El tribunal deberá ponderar tanto los avances en la formación del interno como la gravedad del hecho y la oposición de la parte civil antes de emitir un fallo sobre la solicitud presentada. Por el momento, el proceso continúa bajo la jurisdicción de San Pedro de Macorís, evaluando los presupuestos legales pertinentes.








