


El sistema penitenciario dominicano hará efectiva este marte 5 de mayo la puesta en libertad de Mario José Redondo Llenas, tras haber cumplido la totalidad de la pena máxima de 30 años impuesta por la justicia.
Redondo Llenas fue el autor principal del secuestro y asesinato de su primo José Rafael Llenas Aybar, de 12 de años de edad, un hecho que marcó un precedente en la historia judicial y social del país debido a la naturaleza del crimen y el vínculo familiar entre los involucrados.

El proceso judicial que culminó con esta condena se originó tras los eventos del 3 de mayo de 1996, cuando el joven entonces de 19 años planificó el rapto con el objetivo de solicitar un rescate económico.
Al completarse el tiempo de reclusión establecido por la ley, el interno agota el ciclo de su sentencia en prisión, coincidiendo este momento con una renovada atención pública sobre el caso a través de plataformas digitales y redes sociales.
De acuerdo con el expediente oficial, el menor fue trasladado bajo engaño a una zona cercana al arroyo Lebrón, en el municipio Santo Domingo Oeste, donde se produjo el desenlace fatal. La investigación consideró que los responsables, ante el temor de ser denunciados por la víctima, decidieron quitarle la vida. El cuerpo fue hallado al día siguiente por trabajadores de la zona, presentando múltiples heridas de arma blanca y signos de violencia que conmocionaron a la opinión pública nacional.
A pesar del cumplimiento de la sanción penal, la reacción ciudadana se ha manifestado recientemente mediante la creación de espacios de memoria en redes sociales. Una cuenta de Instagram dedicada a recordar la vida de la víctima ha superado los nueve mil seguidores en pocos días, evidenciando que el impacto emocional del suceso permanece vigente en la memoria colectiva. Esta manifestación digital resalta que, si bien la deuda ante la ley ordinaria se considera saldada, el juicio social mantiene una postura crítica frente al autor del crimen.
El caso Llenas Aybar involucró a dos jóvenes que, en su momento, pertenecían a círculos sociales de clase media alta. Juan Manuel Moliné Rodríguez, quien participó en complicidad con Redondo Llenas, recibió inicialmente una condena similar que luego fue reducida a dos décadas de reclusión mediante un recurso de apelación. Moliné Rodríguez abandonó el recinto carcelario hace diez años, mientras que el autor principal debía agotar la década restante de la sentencia máxima vigente en la legislación de la época.
La salida de prisión de Redondo Llenas cierra un capítulo jurídico de tres décadas, pero abre nuevamente el debate sobre la rehabilitación y la reinserción de individuos vinculados a crímenes de alta gravedad. Las autoridades competentes han supervisado el cumplimiento de los protocolos de salida, mientras que los familiares de la víctima mantienen su memoria activa a través de diversas iniciativas que subrayan la gravedad de lo ocurrido en mayo de 1996.
Sobre la planificación y ejecución del acto, las autoridades de la época detallaron:
Con esta liberación, se completa la ejecución de una de las sentencias más emblemáticas de la República Dominicana, en un contexto donde las herramientas tecnológicas actuales permiten que la sociedad exprese su parecer sobre las decisiones judiciales y el cumplimiento de las penas en casos de alto impacto público.








