Más de 500 muertos y 2,400 heridos en un mes de combates en Yemen

Al menos 504 personas han muerto y cerca de 2,400 han resultado heridas durante el último mes de combates entre los rebeldes hutíes y las fuerzas del Gobierno internacionalmente reconocido de Yemen, informó este lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS), que advirtió sobre un fuerte aumento de las víctimas en los últimos días.
Según el más reciente informe de la misión de la OMS en Yemen, entre el 6 y el 12 de este mes se registraron 1,746 víctimas, incluidas 297 muertes, en medio de la ofensiva de los insurgentes, aliados de Irán, para avanzar sobre la costa sur del país.
Los enfrentamientos han dejado víctimas en 10 de las 21 provincias yemeníes y han provocado daños en al menos siete instalaciones sanitarias. La OMS señaló que el conflicto ha entrado en una etapa con múltiples frentes y un elevado número de víctimas.
Uno de los focos de mayor preocupación es Marib, provincia petrolera considerada el último bastión gubernamental en el norte del país. Allí, el pasado día 9 se contabilizaron 469 muertos y heridos, la cifra diaria más alta registrada desde el inicio de las hostilidades. En los dos días siguientes se reportaron 177 y 219 víctimas.
La organización sanitaria indicó que la cantidad de bajas se duplicó con creces en una semana y que la tasa de letalidad se mantiene en 17 %, situación que atribuyó, entre otros factores, a la demora en el traslado de personas heridas por explosiones y bombardeos hacia los hospitales.
La OMS también alertó sobre el deterioro de la situación en la costa oeste, bajo control de los hutíes, que ya no es accesible para el sistema sanitario del Gobierno yemení. Asimismo, advirtió que la ciudad de Taiz, escenario de intensos combates, ha perdido sus accesos occidentales y podría quedar aislada.
El conflicto también ha provocado un desplazamiento masivo de residentes en seis gobernaciones, con decenas de miles de personas obligadas a abandonar sus hogares.
En los últimos días, los hutíes han logrado avances en la costa yemení del mar Rojo y tomado el control del estratégico estrecho de Bab al Mandeb, una de las principales rutas marítimas comerciales de la región y cuya importancia se ha incrementado tras el bloqueo del estrecho de Ormuz en el contexto de la guerra entre Irán e Israel.











