


La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, negó categóricamente cualquier vínculo con Jeffrey Epstein y aseguró no tener conocimiento de sus abusos, durante un discurso inusual desde la Casa Blanca en el que también denunció lo que calificó como una campaña de ataques en su contra.
En su intervención, Melania condenó las “mentiras infundadas” y “calumnias falsas” difundidas, según dijo, por actores con motivaciones políticas y económicas, señalando que estas buscan afectar su imagen pública. “Tales declaraciones deben cesar”, afirmó, dejando clara su postura frente a las acusaciones que han circulado en medio del renovado interés público en el caso Epstein.
La declaración de la primera dama se produce en un contexto de creciente escrutinio bipartidista sobre el caso Epstein, sus vínculos con figuras influyentes y el manejo de las investigaciones por parte de las autoridades estadounidenses. Este escenario se ha intensificado tras la divulgación de millones de documentos federales relacionados con el caso.
Estos archivos incluyen información sobre Epstein y su socia Ghislaine Maxwell, quien actualmente cumple una condena de 20 años por tráfico de personas. La publicación de estos documentos ha generado presión política sobre el sistema judicial y sobre figuras públicas mencionadas en los expedientes.
Además, el proceso de divulgación ha enfrentado retrasos, lo que ha provocado críticas hacia el Departamento de Justicia de Estados Unidos y ha abierto investigaciones paralelas en el Congreso sobre la gestión de estos archivos.
Durante su discurso, Melania Trump fue enfática al asegurar que nunca tuvo relación con Epstein ni con Maxwell, y que tampoco fue víctima del financiero ni tuvo conocimiento de sus delitos.
“Donald y yo coincidíamos ocasionalmente en eventos sociales, como ocurre en círculos de Nueva York y Palm Beach, pero eso no implica una relación personal”, explicó. También se refirió a un correo electrónico enviado a Maxwell en 2002, aclarando que se trató de una comunicación informal sin relevancia.

Sus declaraciones surgen pese a que tanto ella como el presidente Donald Trump han sido mencionados en los llamados “archivos de Epstein”, documentos que incluyen referencias a múltiples figuras públicas, sin que esto implique necesariamente responsabilidad legal.
En la parte final de su intervención, la primera dama hizo un llamado directo al Congreso de Estados Unidos para que se escuche a las víctimas del caso Epstein en audiencias públicas.
“Todas las mujeres deben tener la oportunidad de contar su historia y que su testimonio quede registrado”, expresó, subrayando la importancia de dar visibilidad a quienes fueron afectadas por las acciones del financiero.
Melania también insistió en que las acusaciones en su contra carecen de fundamento y pidió que se detenga lo que considera una narrativa injusta. Mientras tanto, el caso Epstein continúa generando repercusiones políticas y mediáticas, en un momento en que aumentan las exigencias de transparencia y rendición de cuentas.
Cabe destacar que ni Melania Trump ni Donald Trump han sido acusados de delito alguno en relación con este caso, y su mención en documentos no constituye evidencia de responsabilidad penal.









