Salud femenina: la menopausia aumenta la búsqueda de tratamientos y servicios especializados

Las mujeres que atraviesan la perimenopausia y la menopausia destinan más recursos económicos a productos y servicios relacionados con el cuidado de la salud y la longevidad que otros grupos, de acuerdo con una investigación internacional del Boston Consulting Group (BCG). El estudio señala que esta etapa de la vida está acompañada por una mayor búsqueda de tratamientos, suplementos y servicios especializados.
La investigación, elaborada para el St. Moritz Longevity Forum a partir de una encuesta realizada a 10,608 personas de 12 países, identifica una diferencia estimada en 350,000 millones de dólares entre las necesidades de las mujeres y las soluciones disponibles en el mercado de la longevidad femenina.
Según los resultados, las mujeres en perimenopausia y menopausia destinan una mediana de 84 dólares mensuales a productos y servicios relacionados con la longevidad. Esta cifra supera los 68 dólares registrados entre otras mujeres y los 73 dólares correspondientes a los hombres.
El estudio también señala que aproximadamente una de cada tres mujeres de este grupo estaría dispuesta a aumentar su gasto mensual si encontrara alternativas que respondan mejor a sus necesidades. Además, las mujeres en esta etapa han recurrido a un mayor número de intervenciones relacionadas con la longevidad que otros grupos incluidos en la investigación.
Sin embargo, el mayor consumo no se traduce necesariamente en una mayor satisfacción. El estudio encontró que cerca de la mitad de las mujeres consultadas se muestra satisfecha con las soluciones disponibles, lo que evidencia una diferencia entre la cantidad de opciones que utilizan y la percepción sobre los resultados que obtienen.
La investigación también plantea que el interés de las mujeres por su salud a largo plazo comienza antes de la menopausia. De acuerdo con los datos recopilados, este interés aumenta especialmente entre los 36 y 38 años, etapa en la que pueden presentarse cambios hormonales y otros factores relacionados con la salud reproductiva.
Otro aspecto destacado por el estudio es la relación de las mujeres con los servicios médicos. La investigación señala que una proporción menor de mujeres consulta a un profesional ante determinados problemas hormonales en comparación con las que buscan atención por afecciones cardiovasculares. Entre quienes acuden al médico por problemas hormonales, además, una parte importante considera que sus preocupaciones no son tomadas con suficiente seriedad.
Los investigadores consideran que estas diferencias muestran la necesidad de ampliar la investigación sobre salud femenina, mejorar la preparación de los profesionales y desarrollar soluciones que respondan de manera más específica a las distintas etapas de la vida de las mujeres.
El informe también llama la atención sobre la participación femenina en la investigación clínica. En Estados Unidos, las mujeres representan alrededor del 40 % de los participantes en ensayos clínicos, según los datos citados en el estudio, una situación que puede limitar el conocimiento sobre cómo determinados tratamientos funcionan específicamente en ellas.
Más allá de aumentar la expectativa de vida, la investigación plantea la necesidad de centrar la conversación en la calidad de vida durante las distintas etapas del envejecimiento. En ese contexto, la menopausia puede representar una oportunidad para reforzar la prevención, revisar hábitos de salud y buscar orientación profesional ante los cambios que puedan afectar el bienestar.











