


El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, afirmó que su gestión estará enfocada en transformar el campo dominicano hacia un modelo productivo moderno, basado en la tecnificación, la transparencia y el aumento de la producción nacional, durante una entrevista en el programa El Sol de la Mañana.
El funcionario abordó temas clave como la fiebre porcina africana, la mecanización agrícola, la dependencia de mano de obra extranjera y las condiciones en que encontró el Ministerio al asumir el cargo.
El ministro sostuvo que el campo dominicano debe avanzar hacia la mecanización para reducir la dependencia de mano de obra haitiana, la cual consideró inestable y costosa. En ese sentido, explicó que el Gobierno impulsa programas como Pronamec para facilitar el acceso a maquinaria agrícola.
“Tenemos que mecanizar el campo. En países como Brasil o Estados Unidos casi no se ve gente en las fincas, todo es con máquinas”, indicó.
Agregó que se están evaluando tecnologías provenientes de países como Corea del Sur para adaptarlas a la realidad dominicana, con el objetivo de aumentar la productividad.

Sobre la fiebre porcina africana, el ministro explicó que se trabaja en un plan de relanzamiento del sector, sin recurrir a la eliminación total de la población porcina. Indicó que la estrategia se centrará en controlar focos específicos y desarrollar nuevas granjas tecnificadas en zonas libres del virus.
“El objetivo es pasar de un 20 % de producción local a recuperar niveles cercanos al 80 %”, señaló.
El funcionario destacó que el Gobierno decidió asumir el alza en los fertilizantes provocada por la crisis internacional, evitando que ese impacto recaiga sobre los productores.
“El aumento fue de hasta un 40 % en un solo día, pero el presidente dispuso mantener el precio y asumir un costo superior a los mil millones de pesos”, explicó.
Asimismo, anunció el inicio del programa “Abriendo Caminos”, en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas, para intervenir más de 2,100 kilómetros de caminos interparcelarios en todo el país, facilitando el acceso a las zonas agrícolas.
El ministro aseguró que encontró una institución con múltiples deficiencias, incluyendo equipos en mal estado, y reiteró su compromiso con la transparencia en la gestión.
“El Ministerio no está para administrar pobreza rural, sino para generar riqueza productiva”, expresó.
También negó irregularidades señaladas en torno a renuncias y contratos dentro de la institución, afirmando que “no se corresponden con la verdad”.








