


La Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) presentó un estudio que revela que el 65 % de las mipymes lideradas por jóvenes de entre 18 y 39 años en República Dominicana opera en la informalidad, una situación que, según la entidad, limita el crecimiento, el acceso a financiamiento y la productividad de estos negocios.
La investigación titulada “Emprendiendo en la informalidad: una restricción estructural al desarrollo de las mipymes jóvenes en República Dominicana” fue elaborada con datos del Banco Central y del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, y plantea la necesidad de crear políticas públicas que acompañen la transición hacia la formalidad.
El estudio indica que el 32.7 % de las mipymes del país son dirigidas por jóvenes, pero una gran parte enfrenta barreras regulatorias, tributarias, educativas y financieras que dificultan su incorporación al sistema formal.
ANJE señala que las mipymes jóvenes informales se concentran principalmente en sectores como servicios, comercio y alimentación, actividades que presentan menores niveles de productividad frente a empresas formalizadas que tienen mayor participación en áreas industriales y financieras.
En términos económicos, el informe destaca una amplia brecha de ingresos: mientras una mipyme joven formal registra ingresos anuales superiores a los RD$5 millones, una informal alcanza aproximadamente RD$836 mil, lo que representa cerca de cinco veces menos.
Como respuesta al problema, ANJE propuso la creación de la Certificación Mipyme Joven, un mecanismo de política pública que busca facilitar una incorporación gradual de estos negocios a la formalidad.
La iniciativa contempla en una primera etapa incentivos vinculados a contratación pública y capacitación, mientras que una segunda fase plantea posibles ajustes en materia tributaria, laboral, administrativa y de seguridad social para este segmento empresarial.
El presidente de ANJE, Boris De León Reyes, afirmó que los jóvenes tienen interés en emprender formalmente, pero que las cargas regulatorias y fiscales representan obstáculos para el crecimiento de sus proyectos.
De León destacó los avances de la Ley núm. 30-26, especialmente la eliminación de anticipos fiscales para microempresas, pero consideró necesario implementar medidas más específicas para las mipymes dirigidas por jóvenes.
La organización indicó que su propuesta toma como referencia experiencias de países como Brasil y Uruguay y busca alinearse con las políticas nacionales de fomento a las mipymes y emprendimiento.









