


Entre las funciones menos utilizadas del aire acondicionado se encuentra el modo ECO, una herramienta pensada para equilibrar confort térmico y eficiencia energética. Disponible en la mayoría de los equipos modernos y accesible desde el control remoto, esta opción permite reducir el consumo eléctrico sin renunciar a una climatización adecuada.
Más allá del impacto directo en la factura de luz, activar el modo ECO contribuye a optimizar el funcionamiento del equipo, disminuir el desgaste de sus componentes y prevenir averías asociadas al uso intensivo, especialmente durante los meses de mayor calor.
El modo ECO ajusta de forma automática el rendimiento del aire acondicionado para hacerlo más eficiente. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de España, esta función modifica la potencia de trabajo del equipo y adapta la temperatura de consigna: en modo frío la eleva ligeramente, y en modo calor la reduce algunos grados.
En determinados modelos, esta función se complementa con el llamado modo Aleteo, que activa el movimiento constante de las paletas internas. Esta circulación uniforme del aire mejora la sensación térmica general y evita la necesidad de fijar temperaturas extremas.
Aunque la denominación y las opciones varían según la marca, el objetivo es común: reducir el gasto energético manteniendo el confort ambiental.
Los cálculos de la OCU indican que el uso del modo ECO puede generar un ahorro cercano al 30% del consumo eléctrico frente al funcionamiento convencional del aire acondicionado.
El organismo ejemplifica este ahorro con un equipo tipo split que consume 1.000 Wh durante ocho horas diarias. Bajo un uso estándar de 22 días al mes y un precio de 0,23 euros por kWh, el gasto mensual ronda los 47 euros.
Al activar el modo ECO, el costo se reduce a unos 31 euros, lo que representa un ahorro aproximado de 16 euros al mes.

Aunque el modo ECO modifica la temperatura objetivo, esto no implica una pérdida significativa de bienestar. La OCU sostiene que el ajuste es lo suficientemente sutil como para mantener una sensación térmica confortable en la mayoría de los casos.
Además, la mejor distribución del aire —cuando el equipo dispone de Aleteo— compensa el cambio de temperatura, permitiendo disfrutar de un ambiente agradable con menor gasto energético.
La mayoría de los aires acondicionados actuales incluyen esta función, aunque su nombre puede variar según el fabricante. En los controles remotos suele identificarse como “ECO”, “Ahorro energético” o “Energy Saver”.
La activación se realiza directamente desde el mando o el panel del equipo, y una vez seleccionado, el sistema ajusta automáticamente los parámetros de funcionamiento. Para aprovechar todas las opciones disponibles, se recomienda consultar el manual del usuario.
El uso del modo ECO resulta más efectivo cuando se acompaña de hábitos adecuados y un mantenimiento regular del equipo. Entre las acciones recomendadas por especialistas se encuentran:
La combinación de estas prácticas con el modo ECO permite optimizar el consumo eléctrico, prolongar la vida útil del aire acondicionado y lograr un uso más responsable de la energía en el hogar.
Con información de Infobae







