Nicole Pichardo pide restablecer cuotas arancelarias para proteger el arroz dominicano

La activista política Nicole Pichardo advirtió que la producción nacional de arroz podría enfrentar consecuencias económicas y sociales ante los cambios en las condiciones de importación del cereal, por lo que pidió restablecer las cuotas y adoptar medidas que garanticen la seguridad alimentaria de República Dominicana.
Durante una entrevista en el programa El Sol de la Mañana, la dirigente de Opción Democrática sostuvo que el país debe proteger a sus productores frente a la competencia del arroz importado, al considerar que este sector es fundamental para la economía rural y la alimentación de los dominicanos.
“El arroz es seguridad nacional”, afirmó Pichardo, al defender la necesidad de establecer políticas que permitan preservar la producción local.
Sus declaraciones se producen en medio de las recientes modificaciones al régimen comercial del arroz. El presidente Luis Abinader derogó, mediante el decreto 635-26, del 9 de septiembre de 2026, el decreto 693-24, que había establecido medidas arancelarias para proteger la producción nacional frente a los cambios previstos en el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA).
La normativa derogada contemplaba un arancel del 20 % para determinadas importaciones dentro del contingente y del 99 % fuera de este, además de una cuota preferencial de 23,300 toneladas métricas de arroz estadounidense con arancel cero.
Ante este panorama, Pichardo expresó que tanto ella como su organización política favorecen recuperar mecanismos de protección para el sector.
“Yo opino, y mi partido opina, que hay que regresar a las cuotas”, manifestó, al insistir en que también se debe escuchar a los productores y atender las dificultades que enfrentan.
La excandidata a diputada citó los casos de Haití y Honduras como ejemplos de las consecuencias que, según su valoración, puede generar la falta de protección a la producción arrocera. En contraste, destacó las políticas comerciales de Corea del Sur como referencia para defender la seguridad alimentaria.
Pichardo sostuvo que el problema no debe abordarse únicamente desde el precio del arroz, sino también por sus posibles consecuencias sobre el empleo agrícola y la migración de trabajadores del campo hacia las ciudades.
Asimismo, cuestionó que los productores dominicanos no se sientan suficientemente escuchados por las autoridades, pese a los esfuerzos que realizan para innovar y mantener sus actividades.
La dirigente insistió en que el Estado debe asumir un papel activo en la protección de la agricultura, combinando medidas comerciales con políticas de innovación y apoyo a los productores nacionales.
El planteamiento de Pichardo abre el debate sobre el equilibrio entre los compromisos comerciales del país y la protección del sector arrocero, particularmente después de la eliminación del régimen arancelario establecido en 2024.
La Oficina de Tratados Comerciales Agrícolas explica que los contingentes arancelarios permiten importar determinadas cantidades de productos agrícolas con aranceles preferenciales. Sin embargo, el restablecimiento de las cuotas solicitado por Pichardo debe evaluarse conforme a las obligaciones vigentes del DR-CAFTA











