


La Oficina Nacional de Estadística informó que durante el año 2025 se registraron 43,032 defunciones en el país, de las cuales el 96.42 % correspondió a personas de nacionalidad dominicana y el 3.31 % a extranjeros.
Entre las defunciones de ciudadanos extranjeros, la mayor proporción correspondió a personas de nacionalidad haitiana con 1.04 %, seguidas por estadounidenses con 0.65 %, mientras que otras nacionalidades reflejaron porcentajes menores. Un 0.27 % de los registros no especificó nacionalidad.
El informe indica que los meses con mayor porcentaje de fallecimientos fueron enero con 9.37 %, abril con 8.98 % y marzo con 8.90 %, mientras que diciembre registró el nivel más bajo con 6.23 %, seguido de septiembre y junio.
De las defunciones registradas, 25,213 correspondieron a hombres, equivalentes al 58.59 %, mientras que 17,795 fueron mujeres, para un 41.35 %. Además, se notificaron 24 casos sin declaración de sexo.
La ONE señaló que la sobremortalidad masculina fue más marcada entre los 15 y 79 años, donde las muertes de hombres prácticamente duplicaron las de mujeres, asociadas a factores biológicos, conductuales y de exposición.
En cuanto a la edad, el 80.34 % de las defunciones ocurrió en personas de 50 años o más, mientras que el 14.05 % correspondió al grupo entre 25 y 49 años. Los menores de cinco años representaron el 1.86 % de los fallecimientos.
El documento también destaca que las defunciones registradas en 2025 disminuyeron 4.15 % respecto a 2024. Sin embargo, el período 2013-2025 muestra un incremento acumulado de 16.50 %, equivalente a un crecimiento promedio anual de 1.38 %.
La ONE indicó que el año 2021 representó el punto más alto de la serie analizada, con 51,182 defunciones registradas, cifra que no ha sido superada posteriormente.
Por provincias, las mayores tasas brutas de mortalidad en 2025 se registraron en Hermanas Mirabal con 7.30 defunciones por cada mil habitantes, seguida de San José de Ocoa y Santiago Rodríguez. En contraste, las tasas más bajas correspondieron al Distrito Nacional, Santo Domingo y Pedernales.
La institución explicó que las estadísticas de defunciones permiten analizar tendencias y características de la mortalidad, contribuyendo a la formulación de políticas públicas de salud y estrategias de prevención de enfermedades y accidentes.
Asimismo, recordó que el proceso de registro inicia con la emisión del certificado médico de defunción y continúa con la inscripción oficial en el Registro Civil Dominicano, lo que garantiza la fiabilidad de los datos recopilados.









