


El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la renovación por un año del mandato de la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (Binuh), cuya vigencia actual expiraba a finales de enero, en un contexto marcado por el aumento de la violencia de bandas armadas, el estancamiento del proceso político y el deterioro general de la seguridad en el país caribeño.
El representante permanente adjunto de Panamá ante la ONU, Ricardo Moscoso, explicó que el nuevo mandato, elaborado junto con Estados Unidos, busca fortalecer el rol de la oficina en un escenario que calificó como “complejo”, manteniendo un equilibrio entre el acompañamiento al proceso político y electoral y el apoyo al sistema de justicia haitiano.
Por su parte, la representante estadounidense Jennifer Locetta afirmó que la lucha contra las pandillas debe ser una prioridad, señalando la necesidad de un liderazgo firme con respaldo del pueblo haitiano. Asimismo, destacó la importancia del acompañamiento internacional para facilitar la celebración de elecciones inclusivas en el país.
Locetta recordó que el mandato del Consejo Presidencial de Transición vence el próximo 7 de febrero, por lo que instó a los actores políticos haitianos a alcanzar acuerdos o avanzar en un proceso electoral para evitar un vacío de poder que podría agravar aún más la crisis de seguridad.
El representante de Haití ante la ONU, Ericq Pierre, sostuvo que la reducción de la violencia debe avanzar de manera gradual y subrayó la necesidad de proteger a la población, restaurar el estado de derecho y crear condiciones para la estabilidad institucional mediante el diálogo.
La renovación del mandato ocurre mientras amplias zonas del país permanecen bajo control de bandas armadas, los servicios básicos están colapsados y persiste el estancamiento político tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021.








