Oposición interpreta salida de Andrés Modesto Cruz como alerta sobre presiones internas en la Policía

La salida del mayor general retirado Andrés Modesto Cruz Cruz de la Dirección General de la Policía Nacional abrió un nuevo frente político luego de que legisladores de oposición interpretaran su discurso de despedida como una advertencia sobre las dificultades que habría enfrentado durante sus seis meses al frente del cuerpo del orden.
Cruz Cruz exhortó a los agentes a defender sus principios éticos y actuar correctamente aun cuando esa postura pueda tener consecuencias profesionales. Sus palabras provocaron reacciones entre diputados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la Fuerza del Pueblo, quienes consideran que el Gobierno debe explicar con mayor claridad las circunstancias que rodearon el cambio de mando.
El exdirector había señalado que la integridad requiere carácter y sostuvo que el verdadero servidor público se define por su comportamiento incluso cuando nadie lo observa.
Para representantes de la oposición, ese mensaje trasciende una despedida protocolar y abre interrogantes sobre las resistencias que pudo encontrar Cruz Cruz dentro de la estructura policial.
PLD plantea dudas sobre posibles intereses internos
El diputado peledeísta Gustavo Sánchez fue uno de los más críticos y sostuvo que las declaraciones del exdirector deben analizarse en el contexto de los cuestionamientos históricos sobre corrupción e impunidad dentro de la Policía.
Sánchez habló de la posible existencia de mecanismos de influencia y supuestos pagos para conseguir determinados favores o niveles de protección dentro de la institución.
Esos señalamientos corresponden a declaraciones del legislador y no constituyen hechos comprobados dentro de la información suministrada.
A juicio del diputado, las palabras de Cruz Cruz podrían indicar que el oficial encontró obstáculos mientras intentaba modificar determinadas prácticas.
Sánchez también cuestionó el manejo de la seguridad desde el Ministerio de Interior y Policía y reclamó que la transformación policial no se limite a cambios de funcionarios, sino que permita fortalecer los controles internos y recuperar la confianza ciudadana.
FP pide prestar atención al mensaje
Desde la Fuerza del Pueblo, el vocero de esa organización en la Cámara de Diputados, José David Báez, consideró que las declaraciones del exdirector no deben pasar inadvertidas.
- Báez sostuvo que Cruz Cruz conoce ampliamente el funcionamiento interno de la institución y entiende que su mensaje podría reflejar limitaciones encontradas durante su gestión.
El legislador afirmó que la Policía enfrenta un deterioro de su credibilidad ante sectores de la ciudadanía y consideró necesario que las autoridades respondan las dudas generadas tras la sustitución.
Reclaman una Policía sin interferencias
El diputado Jorge Tavárez, también de Fuerza del Pueblo, concentró sus cuestionamientos en la referencia hecha por Cruz Cruz a la necesidad de mantenerse firme frente a posibles injerencias.
Tavárez consideró que una institución responsable de la seguridad pública debe contar con las condiciones necesarias para ejercer sus funciones sin interferencias que comprometan sus decisiones.
- A su entender, si un funcionario no dispone de la independencia suficiente para desarrollar las responsabilidades que le fueron asignadas, debe plantear públicamente esa situación o abandonar el cargo.
Los legisladores opositores coincidieron además en reclamar mayor rapidez en el proceso de reforma policial, al considerar que los cambios estructurales son necesarios para enfrentar la delincuencia, mejorar la profesionalización de los agentes y reducir la influencia de intereses particulares.
Cambio tras seis meses de gestión
Cruz Cruz fue sustituido por el mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, quien hasta su designación se desempeñaba como inspector general de la Policía Nacional.
El cambio se produjo apenas seis meses después de que Cruz Cruz asumiera la dirección de la institución.
- Su discurso de salida, marcado por llamados a preservar la ética, la legalidad y la independencia de criterio, se ha convertido desde entonces en uno de los principales argumentos utilizados por sectores políticos para exigir explicaciones sobre lo ocurrido durante su breve gestión.
Mientras el nuevo director inicia sus funciones, la oposición insiste en que el Gobierno debe aclarar si existieron presiones o resistencias internas y acelerar una reforma que reduzca la vulnerabilidad de la institución frente a posibles interferencias.











