


Los precios del petróleo registraron este martes un aumento superior al 2 %, impulsados por la falta de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en torno al programa nuclear y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
El crudo de referencia internacional, el Brent del mar del Norte, subió cerca de un 2.7 % hasta superar los 110 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 2.5 %, acercándose a los 100 dólares. Ambos indicadores continúan muy por encima de los niveles previos al conflicto, en medio de la incertidumbre geopolítica.
El alza se produce después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazara una propuesta iraní que planteaba reabrir el paso marítimo a cambio de mantener su programa nuclear, una condición considerada inaceptable por Washington.
Analistas señalan que Teherán podría verse forzado a retomar el diálogo ante la posibilidad de alcanzar su límite de almacenamiento de crudo en los próximos días, aunque las conversaciones siguen sin resultados concretos. En paralelo, los mercados financieros reflejan el impacto de la crisis, con caídas en bolsas de Asia y Europa y creciente preocupación por la economía global.
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas, permanece prácticamente cerrado desde inicios de marzo, lo que ha reducido significativamente el tráfico marítimo y afectado especialmente al mercado de gas natural licuado, con Qatar entre los principales exportadores.
En este contexto, se reportó el paso de un buque cargado de gas natural licuado por primera vez desde el inicio del bloqueo, lo que podría reflejar intentos puntuales de reactivar la ruta.
La prolongación de la crisis ha incrementado los costos energéticos, presionado la inflación y generado incertidumbre sobre el crecimiento económico mundial. A ello se suma la expectativa por las decisiones de organismos como la Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo, que evalúan el impacto del conflicto en sus respectivas economías.
Aunque persiste una frágil tregua en la región, las tensiones continúan y las negociaciones diplomáticas no logran avances claros, manteniendo la incertidumbre sobre el futuro de una de las rutas energéticas más importantes del mundo.









