


El Partido de la Liberación Dominicana expresa su profunda preocupación por la situación que viven miles de pacientes en hospitales del sistema público de salud.
Las denuncias recibidas por personal sanitario, familiares de pacientes y usuarios del régimen subsidiado describen un patrón que no puede seguir siendo ignorado: retrasos en los procedimientos, carencia de insumos, deterioro de la infraestructura y dificultades para poner en funcionamiento equipos ya adquiridos.
Se trata de lo que hoy enfrentan los ciudadanos cuando acuden a un hospital público en busca de atención y respuestas.
La salud es un derecho fundamental, y su garantía exige planificación, ejecución rigurosa y transparencia en el uso de los recursos.
En distintos centros hospitalarios del país se evidencian situaciones preocupantes, denunciadas por los ciudadanos y medios de comunicación, entre ellas mencionamos:
Igual de grave es el derrumbe de los plafones del costoso Hospital Gastón de San Francisco de Macorís, recién inaugurado.
En cuanto al Hospital Francisco Moscoso Puello, su área de hospitalización presenta un deterioro progresivo; el Hospital Jacinto Mañón de San Cristóbal luce en ruinas y el Hospital Salvador B. Gautier suspende cirugías por filtraciones que inundan el área quirúrgica.
Lastimosamente, este último centro médico sigue siendo un almacén de enfermos, sin ninguna mejoría técnica ni hospitalaria. Recordamos que en este hospital existen todas las especialidades médicas para resolver problemas de salud complejos de la población.
Entretanto, el Hospital Cabral y Báez presenta una profunda crisis en su servicio de emergencia; la falta de espacio causa una retención de ambulancias del Sistema 911 de un promedio de 2 horas 30 minutos por falta de camillas.
La población dominicana ve con profunda preocupación que, a todas luces, no son los hospitales que se están derrumbando, es el sistema de salud que el PLD dejó operando de manera eficiente.
En ese mismo sentido, nos preocupa en particular la situación del Seguro Nacional de Salud (Senasa), especialmente en el régimen subsidiado. En semanas recientes se han reportado dificultades para aprobar procedimientos y materiales de alto costo, incluidos insumos indispensables para cirugías complejas.
Como lo establecen las leyes que garantizan la salud, el pueblo dominicano exige que cualquier proceso de reorganización financiera se realice con criterios técnicos y humanos, sin afectar el acceso a tratamientos vitales para la población más vulnerable.
Desde el PLD reiteramos que la sostenibilidad del sistema sanitario se construye combatiendo la mala gestión y fortaleciendo la eficiencia administrativa, no trasladando la ineficiencia del Gobierno del PRM y el mal manejo a los pacientes más vulnerables.








