


El precio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó su nivel más alto en casi dos años y medio, impulsado por la guerra con Irán, lo que ya afecta a millones de conductores en el país. El costo del crudo se disparó debido a las tensiones en el mercado petrolero global, lo que elevó también los precios del combustible.
"Es bastante difícil. Ahora mismo la situación es complicada para todos", dijo Amanda Acosta, residente de Luisiana, mientras llenaba su coche. "Me da para mucho menos gasolina y pago mucho más".
Sin embargo, en algunas regiones petroleras como Texas, el alza se ve como una oportunidad económica. Clay Plant, residente de Lubbock, señaló: "Es una buena señal para nosotros en el oeste de Texas. Mis amigos y familiares pueden comer y trabajar".
El futuro sigue siendo incierto, con la paralización de tránsito de petroleros y ataques a infraestructuras energéticas que mantienen los precios altos, lo que podría prolongar la presión sobre los consumidores y la economía.









