


Las experiencias de quienes acuden al Centro de Servicios de Extranjería y Cédulas para Extranjeros Residentes continúan generando opiniones divididas. Mientras algunos usuarios valoran la atención recibida, otros cuestionan las demoras, la entrega de certificaciones provisionales y el incremento de los costos asociados a los trámites.
Entre las principales quejas figura la necesidad de regresar posteriormente a retirar la cédula definitiva, aun después de completar el proceso de solicitud o renovación del documento.
Molestias por el proceso
Giuseppe y Norma, nombres ficticios utilizados para proteger su identidad, acudieron desde Boca Chica al centro ubicado en la avenida Buenaventura Freites esquina John F. Kennedy para renovar su documento de identificación.
Tras esperar alrededor de una hora, Giuseppe expresó su inconformidad al no salir con la cédula en sus manos.
En lugar del documento definitivo, los solicitantes reciben una certificación provisional mientras se completa la emisión de la cédula. Posteriormente son notificados para retirarla.
La pareja calificó la experiencia como “terrible”, especialmente al compararla con el proceso de renovación de residencia realizado previamente en la Dirección General de Migración.
Opiniones favorables
A pesar de las críticas, algunos usuarios destacaron aspectos positivos del servicio. Esther Mejía, psicóloga del Instituto Dominicano de Desarrollo Integral (IDDI), valoró la atención ofrecida por el personal de la institución.
“El servicio allá adentro es excelente. Creo que las personas están dispuestas a brindar las informaciones que se requieren”, expresó.
Mejía acompañaba a siete descendientes de migrantes haitianos beneficiados por la sentencia TC/0168/13 del Tribunal Constitucional, quienes completaron satisfactoriamente el proceso y recibieron su certificación en aproximadamente una hora y media.









