


El gobierno del Reino Unido anunció que presentará esta semana un ambicioso plan para crear una nueva fuerza policial nacional, informalmente denominada el “FBI británico”, con el objetivo de unificar las investigaciones de delitos complejos bajo un solo organismo especializado.
El nuevo cuerpo, que llevaría el nombre de Servicio Nacional de Policía, integrará las funciones que actualmente desempeñan diversas agencias encargadas de la lucha contra el terrorismo y el crimen grave, además de coordinar los helicópteros policiales, la vigilancia de carreteras y las unidades regionales de crimen organizado en Inglaterra y Gales.
La secretaria del Interior, Shabana Mahmood, explicó que esta reorganización permitirá que las 43 fuerzas policiales locales se concentren en los delitos cotidianos dentro de sus comunidades, mientras que el nuevo organismo asumirá los casos más complejos y de alcance nacional.
“Algunas fuerzas locales carecen de las habilidades o los recursos necesarios para combatir el crimen moderno complejo, como el fraude, el abuso infantil en línea o las bandas criminales organizadas”, afirmó Mahmood.
La funcionaria sostuvo que el sistema actual fue “construido para un siglo diferente” y remarcó que el nuevo modelo permitirá atraer “talento de primera clase”, además de reducir costos mediante la centralización de las adquisiciones y la gestión operativa.
Las propuestas completas serán presentadas este lunes ante el Parlamento británico. Entre los cambios previstos también se contempla una reducción del número de efectivos policiales en Inglaterra y Gales, así como modificaciones en los procesos de reclutamiento y administración del personal.
La iniciativa fue bien recibida en los círculos policiales. La Policía Metropolitana de Londres, actualmente responsable de liderar las operaciones antiterroristas, expresó su respaldo a la creación de un servicio nacional unificado que refuerce la respuesta frente a las amenazas del crimen organizado y el terrorismo.







