


Un grupo de investigadores de los Estados Unidos halló que una proteína es clave para que las células defensivas del tejido adiposo sobrevivan y controlen la inflamación. Qué implica el hallazgo.
Detectar el papel oculto de una proteína en la salud metabólica puede cambiar el enfoque sobre la obesidad y la diabetes.
El hallazgo principal de esta investigación en los Estados Unidos es que la proteína SerpinB2 resulta esencial para que los macrófagos residentes del tejido adiposo sobrevivan y logren frenar la inflamación. Fue publicado en la revista Nature Communications.
Cuando falta SerpinB2, estas células defensivas mueren y dejan la puerta abierta a problemas como la resistencia a la insulina, un paso previo a la diabetes tipo 2.
La investigación demostró que la ausencia de SerpinB2 provoca estrés oxidativo en las mitocondrias de los macrófagos. Esto desencadena la liberación de citocromo c y causa la muerte de esas células.
Este trabajo fue realizado por investigadores de la Universidad de Pittsburgh y otras instituciones de los Estados Unidos.

El equipo buscó entender por qué los macrófagos residentes, que normalmente mantienen el equilibrio en el tejido adiposo, desaparecen en situaciones de inflamación crónica como la obesidad.
Estos guardianes ayudan a evitar que la inflamación se descontrole y la insulina pierda eficacia.
El objetivo principal fue descubrir qué factores permiten que estos macrófagos sobrevivan o mueran, y cómo su ausencia afecta la inflamación y la sensibilidad a la insulina.
Los investigadores se enfocaron en SerpinB2 porque notaron que esta proteína abunda en los macrófagos residentes y podría protegerlos de la muerte celular.
Observaron que, en la obesidad, tanto en ratones como en humanos, la presencia de SerpinB2 disminuye.
El tejido adiposo de personas con obesidad acumula más ácidos grasos y produce más citoquinas inflamatorias, como el interferón gamma, que reduce la expresión de SerpinB2 y debilita las defensas antioxidantes de las células.
El estudio demostró que, al faltar SerpinB2, los macrófagos generan más radicales libres en sus mitocondrias.
Esto acelera la muerte celular, disminuye el número de macrófagos residentes y aumenta tanto la inflamación como la resistencia a la insulina.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores trabajaron con ratones modificados para no tener SerpinB2 en sus macrófagos.
Estos animales mostraron niveles más altos de glucosa, insulina y lípidos, aunque su peso no cambió en comparación con los ratones normales.
Los análisis confirmaron que estos ratones tenían menos genes antioxidantes activos y más radicales libres mitocondriales, lo que favoreció la liberación de citocromo c y la muerte de los macrófagos residentes.
La investigación resalta: “la ausencia de SerpinB2 en los macrófagos favorece la inflamación y la resistencia a la insulina”.
En muestras humanas, los macrófagos del tejido adiposo de personas delgadas mostraron más SerpinB2 que los de personas con obesidad, y menos SerpinB2 se asoció a un índice de masa corporal más alto.
El equipo también exploró el papel del antioxidante glutatión (GSH), cuya producción depende en parte de SerpinB2. Sin esta proteína, los genes relacionados con GSH bajan y aumenta el daño celular.
Otra parte clave fue la administración de N-acetilcisteína (NAC), un precursor del glutatión, a ratones sin SerpinB2.
Con este tratamiento, los animales recuperaron parte de la sensibilidad a la insulina y la inflamación disminuyó, lo que apunta a que reforzar las defensas antioxidantes puede proteger a los macrófagos.
El estudio sugiere que potenciar la función antioxidante de los macrófagos residentes podría ayudar a prevenir la inflamación crónica y la diabetes.

“Estos resultados demuestran que los macrófagos residentes en el tejido adiposo son críticos para mantener un entorno antiinflamatorio, la homeostasis del tejido adiposo y la sensibilidad a la insulina”, según los investigadores.
Aclararon que la mayoría de los experimentos se realizaron en ratones y que se necesitan más pruebas en seres humanos.
También advierten que pueden existir otros factores que afecten la regulación de SerpinB2 y la respuesta inflamatoria.
Con información de Infobae









