


Luego de la divulgación del segundo informe sobre los escombros de la discoteca Jet Set, Julio Martínez Pozo, coordinador y comentarista de El Sol de la Mañana, destacó que la integridad y el prestigio de los peritos internacionales aseguran un análisis confiable. Según Martínez Pozo, las firmas y profesionales involucrados no pondrían en juego su reputación ni su trayectoria científica.
“Qué pasa con estas personas y por qué sus protocolos de aceptación de cualquier investigación son sumamente rigurosos? Porque por la calidad, el prestigio de las empresas que ellos representan, todo lo que hacen, independientemente de que pueda ser usado o no en un proceso judicial, tiene un uso científico”, afirmó el comentarista en el programa radial y televisivo.

El comentarista destacó que el segundo peritaje fue firmado por cuatro expertos internacionales: José Manuel Lockhart Romero, Gabriel Carrera, Alfonso Francisco Ibarreta y Michael Gerald Murphy.
Martínez Pozo resaltó que “estos profesionales representan compañías de reconocimiento global" en ingeniería estructural y análisis forense, incluyendo WJE (Wiss, Janney, Elstner Associates), Fundada en 1956, Spinning and Structure Inspection Engineer, cuya trayectoria garantiza un análisis técnico sólido y aplicable académicamente". Agregó, que la selección de estos expertos responde a los estándares más exigentes en el ámbito internacional.

Los cuatro expertos que realizaron el segundo peritaje sobre los escombros de la discoteca Jet Set fueron designados directamente por el tribunal, con el fin de garantizar la imparcialidad y la rigurosidad científica de la investigación.
Gabriel Carrera se encargó del análisis estructural y supervisión de ensayos de materiales; Alfonso Ibarreta estudió factores externos que pudieran haber contribuido al colapso; José Lockhart evaluó la condición del edificio según su construcción original; y Michael Murphy coordinó al equipo de ingenieros, garantizando la correcta supervisión de todo el proceso.
En total, la investigación contó con la participación de más de veinticinco profesionales, incluyendo ingenieros, químicos, metalúrgicos y científicos de materiales, quienes trabajaron bajo protocolos estrictos para asegurar que cada hallazgo fuera verificable y con respaldo técnico, aportando evidencia sólida tanto para el ámbito judicial como académico.
Martínez Pozo resaltó que este segundo peritaje no solo fortalece la confiabilidad de las conclusiones, sino que también puede ser utilizado por universidades dominicanas como caso de estudio
“Creo que las universidades deberían estudiar este caso, porque ofrece una oportunidad para analizar metodologías forenses y procedimientos de levantamiento de evidencia estructural, aplicables en la ingeniería y la justicia”.
Asimismo, subrayó que, a diferencia del primer peritaje, este informe es completo y consolidado, aportando claridad científica y legal al caso Jet Set.
El primer peritaje, "realizado en solo ocho días, contó con cinco expertos, pero dos no firmaron el informe final". Entre los no firmantes se encontraba un estadounidense, mientras que otro perito estadounidense que sí firmó no participó en el levantamiento de campo ni en los análisis de laboratorio y modelados preliminares, aclaró Martínez Pozo.
“A partir de ahí es que fierro asume cualquier responsabilidad porque no fue partícipe del levantamiento”. Además, un perito dominicano tampoco firmó el primer informe, lo que contrastó con la solidez y la transparencia del segundo estudio.
Para Julio Martínez Pozo, el valor principal de este segundo peritaje radica en el nivel técnico, la experiencia internacional y la diversidad de especialidades de los expertos que participaron en la investigación.
Asimismo, consideró que los hallazgos deben ser estudiados por universidades, escuelas de ingeniería y organismos especializados, con el propósito de extraer lecciones que permitan fortalecer los protocolos de inspección, prevención y seguridad estructural en el país.









