


Aunque nadie contrae matrimonio con la intención de separarse, miles de parejas terminan enfrentando el divorcio. Solo en 2024 se registraron 82,991 divorcios en España, una cifra que refleja la frecuencia de este proceso, que en muchos casos involucra hijos.
Según expertos citados por el Daily Mail, las separaciones suelen ocurrir durante la primera década de matrimonio, generalmente cuando las parejas tienen entre 40 y 42 años. Además, sostienen que existen señales que pueden anticipar el deterioro de la relación, especialmente en el ámbito de la intimidad.
La intimidad como reflejo de la relación
La educadora sexual Anna Richards explicó que la falta de intimidad suele reflejar la salud general de una relación y que ciertos cambios sutiles pueden ser indicativos de problemas más profundos.
“Cuando la intimidad cambia, rara vez se trata solo de sexo, sino de conexión, comunicación y de cómo ambos miembros de la pareja se apoyan mutuamente en general”, afirmó.
Richards señaló que cuando el sexo se vuelve rutinario o transaccional, suele ser una señal de que la conexión emocional se ha debilitado. Asimismo, indicó que el deseo dentro de una relación se alimenta de la curiosidad y la conexión, y que no debe convertirse en una obligación.
Pérdida de curiosidad y desconexión emocional
La especialista también destacó que la desaparición de las fantasías y de la curiosidad en la vida sexual puede evidenciar un estancamiento en la relación.
“Una vida sexual plena incluye juego e imaginación”, sostuvo Richards, al explicar que cuando las parejas dejan de explorar o expresar deseos, pueden estar atravesando una pérdida de conexión.









