


Mientras gran parte de España comienza a sentir el aumento de las temperaturas propio del inicio del verano, existe un lugar donde el invierno se resiste a marcharse. En pleno mes de junio, la nieve sigue cubriendo zonas de alta montaña, ofreciendo un refugio natural para quienes buscan escapar del calor.
Los termómetros continúan ascendiendo en buena parte del país, marcando jornadas cada vez más calurosas. Sin embargo, en algunos puntos de elevada altitud, las condiciones meteorológicas mantienen un ambiente muy distinto al que predomina en la mayoría del territorio nacional.
Sierra Nevada conserva un paisaje invernal
Uno de esos lugares es Sierra Nevada, donde todavía pueden observarse importantes acumulaciones de nieve en sectores elevados como La Laguna.
Tal y como explican desde El Tiempo, “a simple vista podría parecer una imagen de enero. Una pista abierta entre dos paredes blancas, maquinaria trabajando y un corte de nieve que deja ver varios metros de acumulación en la parte alta de La Laguna, uno de los sectores más elevados de Sierra Nevada”.
La permanencia de la nieve en esta zona tiene una explicación relacionada con la altitud, la orientación de las laderas, las temperaturas nocturnas y la acción del viento, factores que permiten conservar espesores importantes incluso cuando en otras regiones ya predominan temperaturas veraniegas.
La montaña mantiene sus propios tiempos
Según la misma explicación, “la primavera en montaña no funciona como la primavera en una ciudad”. Durante el día, la radiación solar favorece el deshielo, pero las bajas temperaturas nocturnas endurecen nuevamente la nieve.
Además, la propia orografía de Sierra Nevada favorece la acumulación de nieve en áreas altas y umbrías, donde el deshielo avanza más lentamente.









